Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE JULIO DE 1653

El honor es para otras ocasiones.
Renné Gade

GACETA MILITAR

Requesens


-¿Os encontráis mejor?

-Un poco. Ni en mil vidas podré pagaros vuestros cuidados, monsieur.

-Ni en mil vidas lo mencionéis, mon ami.

Charles Batz-Castelmore se inclinaba, solícito, sobre Francesco Maria Broglia, limpiando una vez más su herida con ayuda del material que llevaba en un pequeño zurrón que milagrosamente había conseguido ocultar a sus captores. Por suerte, éstos no eran militares profesionales, sino simples aldeanos del pueblucho cercano a la fortaleza. Al llegar las tropas francesas, los campesinos habían huído a través de unas montañas que conocían al dedillo, y se dedicaban a hostigar a los que habían ocupado su aldea para convertirla en centro de operaciones del asedio al castillo. En una de estas operaciones de hostigamiento habían capturado a nuestros dos protagonistas y herido a Francesco Maria Broglia. Ahora, mientras esperaban ver qué harían con ellos sus captores, languidecían en algo que parecía ser un granero, vigilados por un par de centinelas que se iban turnando y nunca hablaban con ellos.

-¿Creéis que nos llevarán al castillo? -preguntó Broglia con un toque de inquietud en la voz.

-Lo dudo -respondió Batz-Castelmore-. No pueden simplemente meternos por la puerta principal porque el acceso está bloqueado por nuestras tropas. Seguro que tienen algún túnel secreto para entrar y salir, pero no se arriesgarán a llevarnos por él, porque si pretenden canjearnos o cobrar rescate nos estarían dando una información que no pueden permitirse revelar. ¿Os imagináis que, de alguna manera, los nuestros se enterasen de dónde está ese maldito acceso? Sería el fin de los habitantes de la fortaleza, ya fuese por hambre o por un asalto sorpresa.

Como si la última palabra hubiese sido un anuncio, se oyeron disparos y explosiones a pocos metros. Gente corriendo, gritos. Batz-Castelmore se levantó de un salto; al mismo tiempo la puerta del granero se abrió, y la silueta de uno de sus captores apareció contrastada contra un fondo de llamas... para desplomarse a continuación. Al caer, apareció en su lugar otra figura que, después de dar un rápido vistazo, apartó de una patada el cuerpo que había usado como escudo (y en el que podía verse una enorme mancha de sangre en la espalda), entró en el pequeño recinto y se plantó frente a Charles Batz-Castelmore, que no podía dar crédito a sus oídos:

-Mayor Batz-Castelmore? Soy el Capitán Renné Gade, y se me ordenó presentarme ante usted como Capitán de la 3ª Compañía del 27º de Mosqueteros. No iba a permitir que una panda de piojosos se interpusiera en mis órdenes. Y ahora, si tiene a bien acompañarme...

Incapaz de articular palabra, Batz-Castelmore señaló a su compañero, que también había conseguido ponerse de pie, no sin esfuerzo.

-Sí, por supuesto, Mayor. Hemos venido a por los dos. ¿Está usted en condiciones de ayudarle mientras yo despejo el camino?

El aludido asintió, pasó el brazo de Broglia por encima de sus hombros, y ambos echaron a andar detrás del capitán. Al salir, vieron que se encontraban en los terrenos de una típica masía pirenaica... que ardía por los cuatro costados. Pudo ver a André du Guerrier y también a Jacques de la Touche, que comandaba un pequeño destacamento que se había encargado de realizar un ataque de distracción.

-Se preguntará cómo les hemos encontrado -comenzó a explicar Gade-. Ya hace tiempo que andamos buscando la maldita entrada secreta al castillo, que utilizan para abastecerse y lanzarnos ataques por sorpresa. Buscando la entrada, dimos con esta masía. La estuvimos controlando, observamos que el granero estaba siempre vigilado, y atamos cab¡AAAAH!

El capitán cayó como alcanzado por un rayo. Inmediatamente sonó un disparo de pistola muy cercano, destacando por encima del caos reinante, y se oyó un grito de dolor detrás de un castaño un poco más arriba. Casi detrás de ellos apareció Alexandre de l'Oie, con el arma en la mano todavía humeante.

-Son artefactos infames, pero le pueden sacar a uno de un apuro. Ese villano podría habernos liquidado a todos; por suerte, la única arma que saben manejar decentemente es el cayado de pastor. ¿Estáis bien, capitán?

Renné Gade, sujetándose con ambas manos la herida del costado, asintió. No se quedaría allí ni aunque le hubieran volado la cabeza.

Vámonos pues. Está anocheciendo, y las llamas ya deben ser visibles desde el castillo. No sabemos a qué distancia está la entrada secreta, así que no sabemos lo que pueden tardar en enviar refuerzos. ¡No hay tiempo que perder!

* * *

Pocas horas después, ya en Requesens, un cirujano examinaba a ambos heridos.

-Ha tenido suerte, capitán. El disparo le ha dado de refilón. Los trabucos pueden causar heridas muy feas, y ésta aún tiene remedio. Aun así, tendrá que guardar reposo una buena temporada. De entrada, tendrá que reponerse aquí durante una o dos semanas, bajo mi supervisión, y cuando esté un poco mejor lo enviaremos a descansar a París. En cuanto a usted -aquí se dirigió a Broglia-, también necesitará reposo, pero podrá partir inmediatamente. Eso sí, con calma, y nada de prisas. Ha tenido suerte de que su herida ha recibido algunos cuidados durante el cautiverio...

* * *

CARGOS PARA EL MES DE AGOSTO
Durante este mes no se renuevan cargos.

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------------ Inicio de la estacion de OTOÑO ------------

CARGOS PARA EL MES DE SEPTIEMBRE
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro de Exteriores Brgder. o Barón 10 Min.Estado
Gobernadores Militares Tte.Gral. o superior 8/10*Rey
Aide del Dauphin Capitán 9 Dauphin
Aides de los Generales Subalt./Capt./Mayor(+) 6 Generales
Ayudantes de Regimiento Capitán 3 Coroneles
Vicario General Vicario 12 Arzobispo

(*: El Gobernador Militar de Paris necesita nivel social 10; los demas, 8)
(+: Para Brigadieres: subalterno. Para Ttes.Generales: capitan. Para Generales: mayor)

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NOTAS DE LOS ÁRBITROS

El castillo de Requesens, que todavía existe (aunque en una reconstrucción del siglo XIX relativamente fiel), tenía más que un túnel secreto: era un pasadizo por el que podía circular un hombre a caballo y que acababa en el lado norte de la montaña, aunque hoy en día se desconoce exactamente dónde desembocaba. Además, cuenta la leyenda que por sus sótanos pasaba un río subterráneo que incluso proveía de pescado fresco a los habitantes. Actualmente el pueblo de Requesens es un vecindario de La Jonquera.

¡Saludos, y continuad sanos!

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 4 de septiembre de 2020, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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