Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE MARZO DE 1653

¿Os espera una dama? ¡Entonces estoy en París!
Desconocido

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

Charles Batz-Castelmore terminó de arreglarse. Miró el reflejo de su traje blanco en el cristal de la ventana, se ajustó su antifaz de Carnaval, y no pudo reprimir un gruñido de satisfacción. "¡Perfecto!", pensó. Salió de su vivienda en dirección a la casa de su amada Magdalène, para recogerla allí. La residencia de los Vien está muy cerca de su propia casa y el tiempo esa tarde era ya primaveral, así que decidió dar orden al cochero de que le esperase en casa de Magdalène a la hora convenida, y dar un breve paseo. Además, pensaba usar el antifaz para gastar una pequeña broma a su amada, y el carruaje le habría delatado. Pero...

* * *

Magdalène, en el vestíbulo de la mansión Vien, se desesperaba dando vueltas y más vueltas. "¿Cómo es que no viene?", repetía una y otra vez.

Finalmente, la campanilla de la puerta sonó. Magdalène dio un salto y casi atropelló a la criada que iba a abrir. Sin embargo, cuando ésta consiguió esquivarla y abrir la puerta, Magdalène se paró en seco sobre sus pies. En el umbral se dibujaba una figura muy distinta de la que esperaba, una figura ataviada con el elegante uniforme grana de la Guardia del Cardenal.

–Ah, sois... vos. Vaya. Tendréis que disculparme, pero estoy a punto de salir –dijo la dama en tono circunspecto–.

El recién llegado, que no era otro que André du Guerrier, carraspeó.

–Lo sé, mademoiselle –fue la respuesta–. He sido invitado por monsieur de Castelmore y, como su casa y luego la vuestra me vienen de camino, he pensado que podríamos ir los tres juntos. He pasado por su casa, pero ya no estaba allí, de modo que estará al llegar.

–Bien, lo esperaremos pues –respondió la dama–.

Pero pasaban los minutos y Charles Batz-Castelmore no llegaba.

–Llegaremos tarde, mademoiselle, y sería una lástima que el palco que ha reservado vuestro amado se desperdiciase. ¿Qué os parece si partimos hacia el teatro y le esperamos allí? Algún asunto importante debe haberlo retenido, y seguro que, viendo la hora, os mandará aviso y partirá directamente al teatro. De hecho, ya he visto al entrar que tiene un cochero preparado en vuestra puerta.

–No debería haceros caso, pero vamos allá. ¡Ermengarde, nos vamos! –llamó a su dama de compañía. Ésta miró con extrañeza al inesperado acompañante, pero no dijo nada. Había aprendido a no meterse en líos manteniendo la boca cerrada.

Tras un trayecto sin incidentes, el carruaje llegó a la Place du Palais Royal, donde se encuentra el Théatre. Allí estaban ya, nerviosos por la hora, Francesco Maria Broglia, Le Baron de Rouen y Le Chevalier de la Touche con Charlotte Pézet, los cuales no salieron de su asombro al ver que del carruaje bajaba primero André du Guerrier y luego ayudaba a bajar a la dama de Charles Batz-Castelmore, sin que éste diera señales de presencia.

–¿Y bien, mon ami? ¿Venís por encargo de monsieur de Castelmore? ¿Qué tarea puede ser tan importante que le haya obligado a delegar en vos la grata tarea de acompañar a tal belleza? –preguntó medio en broma Le Chevalier de la Touche–.

–Monsieur –repuso Du Guerrier con voz de fastidio–, no busquéis equívocos donde no los hay. Pasó por mi cabeza la idea, que luego ha demostrado ser muy oportuna, de unirme a la pareja en casa de mademoiselle aquí presente y venir los tres juntos a la representación, pero por algún motivo pasaban los minutos y monsieur de Castelmore no daba señales de vida, así que hemos tomado el acuerdo de venir y esperarle en su propio palco, donde a buen seguro acabará viniendo tan pronto sus incógnitas obligaciones se lo permitan.

Y sin dar oportunidad a respuesta, se dirigieron a la entrada, donde fue mademoiselle Vien la que tuvo que dar razón para que les permitieran acceder al palco alquilado por su amado.

La representación transcurrió sin incidentes, hasta que, casi a mitad del acto tercero, un atribulado y enfadado Charles Batz-Castelmore apareció en el palco jadeando. Había venido a la carrera desde la mansión Vien.

–¡Por fin, monsieur! Nos hemos permitido ocupar el palco dado que de otro modo se habría desperdiciado y vuestra dama se habría quedado sin su velada de teatro. Espero que no os importe –dijo du Guerrier–. Decidme, ¿sería pecar de indiscreto indagar el motivo de vuestro retraso? Mademoiselle Vien estaba cada vez más preocupada...

Castelmore lo fulminó con la mirada.

–¡¿Queréis que os lo cuente?! –exclamó–. Pues muy bien: ¡Os lo contaré, a vos y a todos! Y os juro que como descubra que alguno de los presentes –y aquí miró a du Guerrier– tiene algo que ver con esto, se las tendrá que ver conmigo.

 

* * *

Segunda semana

Y por fin se celebró la esperada fiesta de Carnaval, a la que acudió nada menos que Su Alteza el Delfín de Francia, tío de Su Majestad. Evidentemente, Le Chevalier de la Touche no reparó en gastos, y L'Epée d'Or se vistió con sus mejores galas: tapices en las paredes, criados con librea, mesas llenas de comida y bebida que se reponían constantemente... Los asistentes, incluso los acostumbrados a las lujosas instalaciones de l'Epée d'Or, no daban crédito a sus ojos. Se vieron disfraces originales, como el de Alexandre de l'Oie, que fue ataviado de sota de bastos; cuando se le preguntó por qué la baraja española y no la francesa, repuso: "Es que no encontré un trébol lo suficientemente grande y de color negro", lo que provocó la risotada de Charles Batz-Castelmore. El anfitrión y organizador, junto con Charlotte Pézet, aparecieron disfrazados de Eros y Afrodita, y la campanada final la dio Su Alteza, que apareció un poco más tarde como corresponde a su rango, disfrazado de dios Pan, con un pantalón de piel de cabra y unos cuernos que aseguró eran auténticos.

La fiesta, como era de esperar, duró hasta altas horas de la madrugada y el alcohol corrió a destajo, aunque hay que destacar que nadie bebió en exceso hasta el extremo de organizar algún espectáculo desagradable; suponemos que la presencia de Su Alteza hizo de freno.

* * *

Hay en el mundo gente de todo tipo, y eso implica que también hay gente a quien no le gusta el Carnaval. Uno de estos es Le Baron de Rouen, que decidió prescindir de la fiesta para impartir lecciones básicas de estrategia a los oficiales y suboficiales de su Regimiento. Desconocemos si sus subordinados también prefirieron las lecciones al carnaval, pero la vida militar tiene estas cosas.

* * *

Tercera semana

Al igual que el mes anterior, Francesco Maria Broglia sigue entregado en cuerpo y alma a la que, según dice, será su obra maestra. Después del breve reposo que se tomó para ir al teatro a principios de mes ("para inspirarse", según dijo), no ha vuelto a salir de su casa, y nos cuenta su criado suizo que pasa todo el día con la pluma y el tintero en la mano, hasta caer dormido a la luz de la vela.

La tercera semana Charles Batz-Castelmore declaró: "Para descansar de una fiesta, no hay nada mejor que otra fiesta". Y seguidamente anfitrionó una segunda fiesta de Carnaval en su club les Tuiles Bleues con su dama. Fue una reunión mucho más tranquila, tanto que solamente destacó la presencia de Le Chevalier de la Touche con su dama como invitado. Hay que decir, sin embargo, que las dos parejas pasaron una velada muy divertida, y se oyó a ambas damas reír a carcajadas más de una vez.

* * *

Cuarta semana

La idea de organizar una redada de delincuentes en los barrios más sórdidos de París no tuvo mucho éxito. Llegados el día y la hora acordados, sólo la silueta de Alexandre de l'Oie se recortaba contra la cenicienta luz de la luna. Viendo que el tiempo pasaba, se encogió de hombros y echó a andar solo. No tenía a nadie a quien utilizar de cebo, así que tendría que improvisar. Eso sí, sin meterse en problemas.

Al rato, un bullicio en la puerta de una taberna llamó su atención. Con los sentidos en alerta se acercó, pero se relajó de inmediato al llegar al lugar y ver una cara conocida.

–¡Monsieur du Rouen! ¡Qué agradable sorpresa!

–La sor...sorpresa es mía, mon...monsieur de l'Oie –fue la poco coherente respuesta–. Esdamos visidando algunas dabernas para probar la galidad de sus vinos. Esdos gue veis aguí son los subaldre... los sudalbe... los gombañeros de mi regimiendo –aquí el grupo saludó de manera muy poco marcial–.

Por un momento, de l'Oie se planteó la posibilidad de invitarlos a unirse a su solitaria redada, pero desistió. El grupo iba demasiado borracho como para ser de utilidad si las cosas se ponían feas. Cierto que uno de ellos podría servir como cebo, pero estaba claro que el resto no tenía ninguna utilidad como refuerzo. Por lo tanto, se despidió brevemente de ellos y siguió su camino, aunque no tuvo ningún otro encuentro en el resto de la noche.

* * *

NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • Este mes no ha habido nombramientos.

ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • Charles Batz-Castelmore anuncia que se presentará a Mayor de Brigada (M15).
  • Jacques de la Touche anuncia que se presentará a Mayor de Brigada (M15).

* * *

CARGOS PARA EL MES DE ABRIL
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Jefes de DivisiónTte.General o superior 8Aide General
Aides de Ejercito Coronel 5Jefes Ejercs.
Mayores de Brigada Mayor 3Jefes Bgdas.
Quartermasters Brigadier General 6Jefes Ejercs.
Admin. diocesano Obispo 12Cardenal

 

CARGOS PARA EL MES DE MAYO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Aides de Division Teniente Coronel 4 Jefes Divis.
Ayte. del Cardenal Obispo 12 Cardenal

* * *

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Bueno, aquí seguimos, confinados y tal. Para mí personalmente es bastante llevadero (los que habéis estado en mi casa sabéis por qué), y para Joan más o menos también... me consta que no le falta entretenimiento con la niña :-)

También descubrí, una vez finalizada la migración del servidor de la partida (tanto la web como el correo están ahora en Amazon-AWS) que Amazon no me permite enviar mensajes desde el servidor; en fin, ya sabéis parte de la historia por los mensajes que nos hemos ido cruzando en la lista de correo. Ahora estoy pendiente de que me atiendan la solicitud de apertura del puerto de correo; si me la deniegan, tendré que buscar otra solución; bueno, de hecho ya la tengo y, si recurro a ella, aparecerá en la sección de Agradecimientos en letras mayúsculas, porque lo merece.

En cuanto al vídeo, por si no os habéis fijado, lo he subtitulado en español, o sea que le podéis dar al botoncito de Youtube si no veis los subtítulos. Y es que normalmente el catalán "se entiende bastante", pero Flotats declama a una velocidad endemoniada; algunos fragmentos hasta me ha costado a mí entenderlos. Había pensado en colocar el mismo fragmento pero tomado de la película "Cyrano" de Rappeneau, pero al repasarla me encontré con que esa escena está mutilada sin piedad y falta la mayor parte del texto, así que opté por subtitular el catalán. Además, ese vídeo tan antiguo y producido en Cataluña tiene más posibilidades de sobrevivir al algoritmo de censura de copyright de Youtube.

¡Gracias un mes más, seguid bien y sanos, y hasta el próximo turno!

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 1 de mayo de 2020, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

PrincipalVolver a la página principal.


®"En Garde!" es una marca registrada de Margam Evans Limited