Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE ABRIL DE 1650
(Número 285)

GACETA MILITAR

Algún punto indeterminado en un paso en los Pirineos

El capitán Pierre siempre miraba por encima del hombro a los soldados de su compañía, encuadrada en el 3r Regimiento de infantería fronteriza. Levantarse antes del alba le ponía de más mal humor, y estaba dispuesto a pagarlo con la tropa.

-Muy bien señores. Esto será rápido. Los zapadores me han informado que el paso por fin está practicable, las nieves han dejado de ser un problema, y el invierno ha mantenido a los españoles tan cobardes como siempre. Todo parece indicar que vamos a estar solos, y podremos montar campamento más adelante. Los próximos meses nos haremos fuertes hasta la llegada de las tropas para la campaña de verano-. Pierre hizo un alto en el discurso para ver a los reclutas, una amalgama de desechos de la sociedad, proscritos que han sido acusados de robar unas manzanas, o algún joven con sed de gloria. Pues bien ¡En March....!

-¡Disculpe, señor! -Le interrumpió una voz desde el fondo. Una nueva que no tenía identificada, así que solo podía ser Sébastien Chaval-. Si nosotros sabemos que se puede pasar, los españoles también lo sabrán. Creo que sería mejor enviar una avanzadilla de reconocimiento, y el resto de la tropa quedarnos detrás. Tardaremos dos días en vez de uno, pero marcharemos de manera más segura.

El capitán Pierre se lo quedó mirando. El frondoso bigote realzaba el enfado mayúsculo que llevaba encima.

-Sebastien ¿Verdad? -le gritó-. ¿Por qué está aquí?

-Verá señor, no me aceptaron en los Cazadores de Montaña, y quería demostrar cuánto se pierden, señor.

-Perfecto. Me gusta la gente valiente -le contestó pausadamente-. ¿Y sabe qué? Tiene razón en cuanto a la táctica. Y como le veo tan capaz y con ganas de demostrar cuánto vale, le concedo el honor de hacer las tareas de todo un grupo de reconocimiento. Agarre su mosquete, y abra la marcha. Iremos detrás de usted.

R.I.P.
Rogad a Dios por el alma de

SÉBASTIEN CHAVAL

[Cruz para la tumba]
de los Dragones del Gran Duque Maximiliano de Valois
(Agregado al Tercer Regimiento Fronterizo)

Su familia, amigos y compañeros regimentales agradecerán
UNA ORACIÓN

 

Y no quisiera dejar pasar la oportunidad de recordar que la muerte en el frente puede pasarle a cualquiera. Y cuando decimos a cualquiera, no hay más que leer la siguiente crónica de mayo de 1636.



ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

En París, abril empezó con una ligera llovizna de primavera. Unas nubes tan tímidas que salen corriendo cuando ven llegar al astro rey. En ese momento en que cesó el agua, Antoine de Nevers se acercó y llamó con fuerza el portón. Jean-Pierre Montblanc-Duval abrió la puerta, escoba en mano.
-Perdón, monsieur, ¿necesita algo?

Antoine de Nevers miró al hombre. Mientras, guardó un largo e incómodo silencio.

-Oh!, claro, llevadme ante el teniente general. Vengo a alistarme. Me han dicho que éste es el regimiento de moda, y quería alistarme.

El joven Subalterno se encogió de hombros y abrió la puerta.

-Pase pase, estamos preparando una pequeña celebración, nuestro Teniente general Edmond Narcis d'Estrées, ha sido nombrado Mando de división de Dragones. Estará a tiempo de realizar vítores por él.

Horas después, en el Real Secretariado hemos sabido que Antoine de Nevers supo aprovechar el momento de buen humor y fue aceptado: ahora es el Mayor Antoine de Nevers.


* * *

Bien entrada la noche, en el Phillipe le Rouge, ya habían atrancado las puertas. Dentro, sentados en una de las mesas llenas de jarras vacías, estaban sentados André du Guerrier agarrando fuertemente un vaso de vino vacío, y Phillippe, el dueño del local.

-Ponedme más vino os digo. -Le pedía André du Guerrier.

-No, monsieur, no deberíais beber más, sois un buen hombre, y a estas horas de la noche a muchos en París les gusta hacer daño a los buenos hombres de París.

André du Guerrier no decía nada. Sólo miraba al vacío.

-Pero... Ya me decía mi padre -dijo mientras las lágrimas le inundaban los ojos-. Mi padre decía que no debía marcharme a París. Que no conocía a nadie.

A partir de ese momento, las palabras de André du Guerrier fueron incomprensibles, mientras Phillipe le cogió por los hombros.

-No lloréis, monseñor. Los caballeros no lloran, y menos en París. Quizás no tengáis el alma marsellesa para ir a fiestas y batiros en duelo, pero si el alma Audois del guerrero. Claro, que tampoco os veo emblema alguno. ¿Habéis pensado en alistaros?

André du Guerrier no contestó. Poco a poco fue cambiando los sollozos por leves ronquidos. Y Phillippe entendió que lo mejor sería dejarlo dormir allí esa noche.


* * *

Segunda semana

Una buena tarde, con las calles llenas de pequeños charcos de la lluvia primaveral, Courageux Ami llegaba a la puerta de Adèle Féraut. Inspiró hondo para darse un poco de valor, y cruzó la puerta que llevaba a un patio interior, lleno de coloridas flores que adornaban las paredes. Se acercó a una mujer que estaba podando un precioso manojo de manzanilla, y dejando sus flores en un pañuelo que cuidadosamente había dejado en el suelo.

Courageux Ami carraspeó la garganta sonoramente, al ver que no le hacían caso. La mujer giró la cabeza y lo miró detenidamente.

-Oh! Disculpe, todavía me queda por recoger, ¿le importaría venir en un rato?

-¿Perdone?

-La manzanilla. No he acabado de recogerla, lo siento. Pero habré recogido suficiente en poco rato para que pueda llevársela.

-Creo que hay una confusión. Yo vengo a ver a mademoiselle Adèle Féraut. Tengo intención de llevarla a dar una vuelta al parque.

La mujer lo observó, rió y volvió a la manzanilla.

-Claro claro. No se preocupe. Acabo enseguida.

-Es en verdad, ¿podría avisarla, por favor?

-Lo que usted quiera caballero, pero dígame, ¿Ha visto la mansión?, ¿Puede usted mantener una mansión como ésta? ¿Podrá llevarla a los lugares que está acostumbrada a ir, como el casino, o l'Epée d'Or? ¿Alquilará palcos en las estrenas de teatro? ¿Conoce usted duques y condes? Si la respuesta es no, le recomiendo que espere, coja las flores amarillas, y si se cruza con el hermano de mademoiselle, le diga que venía a buscar algo para su señor.

Courageux Ami comprendió que Adéle, lamentablemente estaba fuera de su alcance, pero al menos marchó con el buen olor de manzanilla recién recolectada de su jardín.

* * *

Esta semana, fue buena para los clubs. En Phillipe le Rouge el bullicio era grande, sonoro como una batería de cañones en plena guerra.

-¡BEBE! ¡BEBE! ¡BEBE! ¡BEBE! ¡BEBE! ¡BEBE! ¡BEBE!

...gritaban una decena de caballeros, que llenaban el local, llamados por la actividad recuperada los últimos meses.

En la mesa, Jacques de la Touche y Jean-Pierre Montblanc-Duval. Frente a frente. Hacía tan sólo unos minutos habían empezado a hablar, y se habían retado a ver quién de los dos podía beber más vino. A cada copa, uno de los dos debía decir una frase en rima, para demostrar que seguía teniendo uso de razón.

Era el turno de Jean-Pierre Montblanc-Duval. Había bebido algo demasiado, y el concurso improvisado parecía tocar a su fín. Bebió el vaso y se hizo el silencio. Con más intención que equilibrio se levantó, alzó la copa y gritó mirando al dueño del local:

-¡Phillipe, escuchadme, Phillipe! ¡A esta panda de sedientos servid!

Todos aplaudieron, y cuando vieron que Phillipe sacaba un par de jarrras nuevas, vitorearon más fuerte que antes.

Jacques de la Touche se sirvió una copa derramando un poco por la mesa. Se levantó costosamente y gritó

-¡Al Sena llegarán barcos, pero para un hombre de mar, es un charco!

Los presentes callaron y se miraron. Nadie se atrevía a reaccionar. Jean-Pierre Montblanc-Duval cogió la jarra y se llenó el vaso.

-La frase es una mierda mentirosa, pero a mi me sirve, rima y tengo sed.

Todos rieron y esperaron a la siguiente ronda. Jean-Pierre Montblanc-Duval ya no podía levantarse, pero si alzar el puño.

-¡Sois una gente que quiero tanto! Que... quee........ - Se quedó pensativo un momento y finalizó con un acento difícil de entender por el alcohol- ¡Sois una gente que quiero tanto, que solo puedo decir que sois la bomba! -Acabó gritando con seguridad.

Una sonora carcajada contagió a todos los presentes.

-¡Subalterno Jean-Pierre Montblanc-Duval! Eso no rima y lo sabéis -le gritó Jacques de la Touche balanceando su cuerpo intentando aguantar la compostura y mirando a su contrincante con gesto amenazador-. Las normas son las normas.

El ambiente podía cortarse con un cuchillo. Nadie osaba decir nada. Sólo se escuchaba el alcohólico vapor que salia de las bocas de los duelistas.

-Muy bien, mi capitán. -Dijo con cierto enfado Jean-Pierre Montblanc-Duval-. Dado que yo he sido el primero en beber, le cedo una réplica. Si consigue beber y rimar, usted gana.

Alguien le metió un generoso vaso de vino en la mano. Sin dejar de mirar a Jean-Pierre Montblanc-Duval, Jacques de la Touche lo engulló y finalmente dijo:

-¡FRANCIA TIENE UNOS BARCOS ANTIGUOS Y ASQUEROSOS!

Todos quedaron sorprendidos por la frase, que creyeron no entender.

-¿Como decís, capitán?

-Que Francia no va a ganar una batalla naval con los barcos que tiene -matizó-. Viejos, pobres, lastres del ejército. Este rey, un niño que no ha visto más agua que la de sus jardines, ¡no invierte en la parte fundamental del ejército! -gritó mientras cogía de la solapa a un hombre que miraba alucinado al capitán-. Los barcos españoles, eso si son barcos, grandes, majestuosos. Si los españoles no fueran tan vagos, podrían conquistar París con una sola de esas bellezas.

Y allí dieron por finalizado el duelo en un empate técnico.

* * *

Mientras, en l'Epée d'Or, bajo el dorado rapier que da nombre al local, estaban sentados Antoine de Nevers, Edmond Narcis d'Estrées y señora, brindando sonoramente por sus nombramientos.

-Veo que se han marchado todos sus amigos -observó Antoine de Nevers en un momento dado-.

A Edmond Narcis d'Estrées se le torció el gesto. Cierto era que la gente con la que había compartido París esos últimos años ya no estaban. Los echaba de menos, algunos como compañeros de bebida, y otros como moscas cojoneras que no hacían más que molestarle. Y ¿qué le quedaba?. Sólo compartir una botella de vino con el último que se ha alistado a su regimiento.

-Bueno, todos tendremos que partir en algún momento. Cualquier día, cuanto menos se lo espere, se levantará y tendrán un nuevo Teniente General controlando el regimiento-. Cogió el vaso con fuerza, y bebió mientras el vino rojo se le escapaba por las comisuras-. Pero no será hoy amigo. Quizás mañana, pero no hoy. ¡Bebamos! ¡Es una orden!

Y, efectivamente, bebieron.

* * *

Tercera semana

De la oscuridad salía un olor a orines que invadía toda la estancia. Sólo entraba luz entre los barrotes del ventanuco de una de las esquinas superiores. Por ese agujero se colaba el agua de la llovizna que seguía cayendo; el chaparrón diario, tan normal en abril.

Un sonido sordo, de hierros chocando con los topes al abrirse una pesada cerradura, rompieron el silencio. El eco de la celda llenó la estancia durante el poco tiempo que tardó en chirriar la puerta.

-¡Eh! Borracho- Gritó alguien desde fuera, sin respuesta. - Eh, Jacques de la Touche, ¡despierta, borracho!

Jacques de la Touche abrió un ojo. Estaba cansado, maloliente. No recordaba exactamente cuando le llevaron. Calculó que una semana, pero no sabría decirlo. Lo único de lo que estaba seguro era de que las ropas sucias eran las mismas que llevaba en Phillipe Le Rouge. Por lo que debió ser algo que dijo allí lo que le había llevado a este pozo infecto.

-¡Eh! El Comisionado ha firmado para que salgas -le dijo mientras le extendía un papel-. ¡Y que no vuelva a ocurrir!

-¿Ocurrir? ¿el qué? -dijo sorprendido Jacques de la Touche.

-Menuda borrachera. Sal y, si eso, pregunta a tus amigos qué pasó la semana pasada en Phillipe Le Rouge. Y ve a disculparte a Phillipe. El pobre está cansado de tantas fiestas y borrachos. Pobre hombre, vaya mes que lleva.

* * *

Cuarta semana

El padre Marc, en la iglesia de Saint-Etienne, tenía un buen número de fieles presos entre las paredes de la iglesia. Eric Wirdheim, Ch.d'H. se entretenía observando el retablo. Armand de Tourbillon intentó seguir el sermón, pero al igual que otros de la misma fila, abrieró los ojos para ver cómo los demás se estaban levantando y se hizo la única pregunta que uno puede hacerse en estas situaciones: ¿Habré roncado? Lo cierto es que no se le puede tener en cuenta. Este es posiblemente uno de los peores sermones de las últimos meses.

* * *

Más suerte, o mejor elección hizo Cael de Rouen, que visitó la pequeña sala de Les Chasseurs. Había poca gente, pero el ambiente era acogedor, y las pipas que un militar llegado de Louisiana acababa de traer, hicieron que fuera una tranquila velada.


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ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • Este mes no ha habido anuncios.

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CARGOS PARA EL MES DE MAYO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Aides de Division Teniente Coronel 4 Jefes Divis.
Ayte. del Cardenal Obispo 12 Cardenal



------------ Inicio de la estacion de VERANO ------------

CARGOS PARA EL MES DE JUNIO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro de Ciencias Brigadier o Baron 10 Min.Estado
Tte. Coronel Capellán Obispo 11 Coronel

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AGRADECIMIENTOS

A Joan, el Segundo Secretario, por haberse currado TODA la crónica, en unas semanas en que ando especialmente ahogado de trabajo.

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

¡No olvidéis que el sábado, 27 de mayo estáis todos invitados a celebrar el XXV Aniversario de la partida! Sí, señores. Un cuarto de siglo. Se dice pronto, ¿eh?



FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 9 de junio de 2017, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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