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REAL CRÓNICA DE FEBRERO DE 1648
(Número 259)

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

Al amanecer del primer lunes del mes, el Arzobispado bullía con una actividad inusual. Los criados de las caballerizas aparejaban a toda prisa los caballos mientras tres figuras encapuchadas, ajenas al frío de la madrugada, esperaban que se completase la maniobra.

Finalmente, cuando el último carruaje estuvo listo, los tres clérigos, pues clérigos debían ser a juzgar por sus hábitos, ocuparon uno cada uno y, una vez dentro, echaron las cortinillas. Casi al instante, los cocheros hicieron chasquear los látigos y los vehículos se pusieron en marcha, saliendo por la puerta principal y alejándose cada uno en una dirección distinta.

Unas horas más tarde, ya casi al mediodía, uno de nuestros informantes nos comunicó que había visto los carruajes parados frente a Palacio, pero fue incapaz de obtener información alguna de los cocheros sobre quiénes eran sus misteriosos pasajeros...

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Segunda semana

Parece que todos los meses hay una semana que suele dedicarse al descanso o a la práctica de esgrima. Normalmente es la tercera semana, pero en algunas ocasiones se hace una excepción. Este mes ha sido una de esas excepciones, y es la segunda semana la que ha registrado muy poca actividad. Sólo cabe destacar la visita de Joss Len Beaumont, Ch.d'H. al Théatre Royale, acompañando de Eléonor d'Yberville, y la velada en el Casino de Le Baron du Pointlac y Lili Montparnasse. A destacar también que Rene Saint-Cyr apareció inesperadamente por Chasseurs, mirando a un lado y otro como si buscase a alguien con quien conversar, pero, al igual que en los dos dos casos anteriores, el recinto se encontraba prácticamente vacío y el buen presbítero tuvo que conformarse con contar las vigas del techo.

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Tercera semana

Un tímido sol de invierno acompañó a los parisinos durante todo el día. El frío fue indulgente, cosa que todo el mundo agradeció. Jamás se había visto tanta flor en París en un mes de febrero. El trabajo y los preparativos habían sido arduos. Desde que le pidieron, hace más de seis meses, que fuera la madrina, Mlle. de Lenclos se dedicó plenamente a preparar todo. Sencilla pero elegante, humilde y a la par sublime... así debía ser la ceremonia que uniera a Christine con Jean Luc.

Desde que Ninon hizo saber la necesidad de tener flores para estas fechas de invierno, sus allegados y conocidos pusieron todos los esfuerzos necesarios para conseguir la hazaña. Los más célebres científicos y botánicos de Europa han querido ayudar en la organización. Un reto para muchos, un motivo de esfuerzo para demostrar el avance de la ciencia. Se han improvisado invernaderos en campiñas y huertos por las regiones limítrofes a París. Gracias a la colaboración del ilustre botánico y dominico Jacques Barrelier, que desde su magnífico jardín botánico de Roma ha hecho llegar varios cientos de flores de diversos colores, del botánico alemán Joachim Jung y del científico y tulipanero holandés Cornelius van Baerle (creador del célebre tulipán negro entre otras variedades), se ha conseguido reunir una cantidad asombrosa de flores para la ocasión. Incluso la Reina Madre ha querido ver personalmente alguna de esas variedades jamás vista antes en nuestro París.

Una calesa descubierta, engalanada con flores de colores, esperaba a la novia y sus padres. Cada esquina del vehículo tenía una tonalidad cromática en sus adornos. Y cuatro pajes lucían ropajes de ese color en cada uno de las cantos correspondientes. El frontal derecho, amarillos dorados y cremas (desde las humildes margaritas amarillas a los tulipanes dorados y rosas color gualda decoraban esa esquina) el paje, un joven rubio, campesino pero con buenos modales (sin duda bien aleccionado para la ocasión), vestía prendas amarillas y doradas a juego con el color del lateral.

El frontal izquierdo correspondía al azur y cobalto, celestes y añiles, con un paje que desde la pluma de su sombrero hasta la hebilla de su escarpín entonaba todas las variables posibles de tonos azules. Todo tan exquisitamente bien combinado que no dejaba lugar a dudas de que existía una buena planificación previa y nada dejado al azar.

La parte posterior derecha correspondía a los rojos, granates y carmesíes. Encarnados con una variedad floral rica y bien elegida. El paje era pelirrojo, lo cual daba un valor añadido al conjunto de su vestimenta, entonada en una variedad de colores ocres y rojizos.

La trasera izquierda correspondía a las tonalidades verdes, desde los turquesas hasta los esmeraldas. El paje, o tal vez la paje ya que su aspecto era tan delicado que algunos lo tomaban por mujer, tenía con un pelo largo azabache engalanado con una diadema y con infinidad de flores verdosas a lo largo de su melena. Sus grandes ojos verdes entonaban a la perfección con su vestido aguamarina.

Los cuatro pajes se subieron a sus monturas una vez Christine Daé acompañada de Ninon y sus padres subieron a la calesa descubierta. Los pajes montaban en asno, mula y dos sencillos burros bien engalanados según al que llevaban. Grandes cestos al modo de alforjas contenían pétalos de flores del color correspondiente. Al iniciar el camino los pajes empezaron a lanzar al aire puñados de los pétalos de sus colores. Por el camino sus cestas iban siendo rellenadas con otras, que tenían ya preparadas varias doncellas apostadas en el recorrido.

El camino desde la casa de Christine Daé hasta el lugar de la ceremonia, la maravillosa Abadía du Saint Germain Des-prés, había sido igualmente adornado con flores en los balcones, las fachadas o los lugares más vistosos. La propia Ninon a principios de la segunda semana había recorrido el camino con sus amigas y pedido a la población la ayuda necesaria. Se repartieron las flores y campesinas, amas de casa e incluso ilustres damas habían querido colaborar con gran entusiasmo. La dicha entre la población era evidente y la alegría recorría las calles a la vez que se cubrían de pétalos de colores al paso de la comitiva. No había uniformes de gala, ni ejércitos, ni corceles, ni grandes carruajes, ni tan siquiera estandartes. Pero los humildes burros, la mula y el dulce asno engalanados, los simpáticos pajes y los pétalos de flores revoloteando en el aire, eran suficiente para desencadenar la alegría y la ternura que la ocasión requería.

Al llegar a la Abadía du Saint Germain Des-prés, decorada con flores blancas y colores crudos en todo su entorno, la comitiva se detuvo. Allí esperaban todos los invitados: Edmond Narcis d'Estrées con Mussette d'Envion, le Baron du Foix, acompañado de Georgette d'Avignon y con una vistosa pluma roja adornando su sombrero para la ocasión, Joss Len Beaumont, Ch.d'H. con Eléonor d'Yberville, Le Baron du Pointlac con Lili Montparnasse, Su Exc. el Arzobispo Robier y Rene Saint-Cyr representando al Clero... Y, por supuesto, también el padrino, Julius Kern, quien había convencido nada menos que Su Alteza Real Philippe d'Orleans, Delfín de Francia, para que acudiera brevemente a saludar al novio, si bien sus múltiples compromisos le impidieron quedarse por más tiempo. Sin embargo, quien sí recibió, lógicamente ya que oficiaba de padrino, licencia para permanecer fue Kern, que ayudó a bajar de la calesa a los padres, la novia y a Ninon de Lenclos, con la que entró asida del brazo a la iglesia y de la que apenas se despegó en toda la ceremonia.

Apenas acabó de unir el jesuita Sant Cyr a la nueva pareja, las campanas de todas las iglesias de París iniciaron su repique. No sería exagerado pensar que todas las del País se unieron a la celebración. En ese mismo instante ayudantes de todas las zonas de París ayudaron en el reparto de hogazas de pan, sobre todo en las zonas más humildes de París. Varios carros habían sido preparados en diversos barrios de la capital y en el momento de iniciarse el repique de campanas comenzaron a entregar el pan junto a unas estampitas y una flor que conmemoraban la unión de Christine Daé y Jean Luc Hullín.

El olor flores impregnó cada rincón de la ciudad. No hubo casa que no tuviera pan ese día. Nunca antes había florecido tanto París.

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Cuarta semana

Quien haya dicho que Jean Parrot está acabado en lo que a organización de fiestas y festejos se refiere, sin duda alguna tendrá que tragarse sus palabras. La planta baja de la mansión Parrot hierve de animación y jolgorio: el Barón celebra el bautizo de sus dos gemelos, Alain y Amanda que, ajenos a todo, duermen plácidamente dos plantas más arriba, bajo la atenta vigilancia de su imponente nodriza. Dicen las malas lenguas que Parrot la ha elegido por su enorme estatura y hombrunas hechuras, y la verdad es que hasta el más curtido veterano de guerra se lo pensaría dos veces antes de intentar enfrentarse a ella. Además, toda la primera planta está cerrada, para evitar que el ruido pueda inquietar el sueño de los bebés.

Porque ruido no es lo que falta, ya que prácticamente todo París se ha reunido en la Mansión Parrot: Su Exc. el Arzobispo Robier, que ofició el sacramento del Bautismo, Edmond Narcis d'Estrées con Mussette d'Envion, Eric Wirdheim, Ch.d'H., le Baron du Foix con Georgette d'Avignon, Julius Kern, Joss Len Beaumont, Ch.d'H. con Eléonor d'Yberville, los recién casados Jean-Luc Hullin y Christine Daé que, por supuesto, fueron víctimas constantes de bromas del estilo de "ahora es vuestro turno", Le Marquis de Lemaitre con Constance Lacroix, Le Baron du Pointlac con Lili Montparnasse (27), fray Rene Saint-Cyr y, por supuestísimo, los dos anfitriones, le Baron du Parrot y Evelyne Garabedien, ya repuesta de las fatigas del parto. Por cierto que se produjo un incidente curioso entre el anfitrión y Eric Wirdheim, Ch.d'H., ya que éste insistió en proporcionar al marsellés todos los vinos que fuesen necesarios para la fiesta. Sin embargo, el marsellés no quiso ni oir hablar de ofrecer en su casa vinos que no fuesen de Marsella, "no porque dude de su calidad, entendedlo, mon ami, sino por amor a mi tierra". Finalmente Parrot aceptó unas botellas como regalo personal y, por no descontentar a su invitado, discretamente dio orden de que se sirviera en la fiesta una pequeña cantidad de vino del que la familia Wirdheim produce en Alsacia desde hace generaciones. De hecho ha sido un acierto que Parrot permita que este vino se sirva, ya que la comparación entre el vino alsaciano y el marsellés ha sido uno de los principales temas de conversación de la velada. Velada en la que, vamos a decirlo, no ha faltado de nada, al más puro estilo Parrot: orquesta, servicio exquisito, viandas y comidas de todo tipo, y la atención individual de los anfitriones para todos y cada uno de los invitados, con un pequeño regalo personal para cada uno. Los invitados responden al regalo con otro para los bebés: hay quien, como Jean-Luc Hullin, les regala unos sonajeros de plata labrada con sus nombres grabados, y hay también quien tiene miras más largas, como Le Marquis de Lemaitre, que le entrega al feliz padre una espada y una tiara de diamantes, "porque supongo que ya os habrán regalado un montón de cosas para bebés, pero nada para cuando crezcan".

En un momento dado, Gaston, el fiel criado del barón, se acerca a éste y le susurra algo al oído. Parrot se dirige a su esposa, la que desaparece discretamente escaleras arriba. El barón sigue sus pasos, pero se queda al pie de la escalera, subido en el segundo escalón para ganar altura. Espera unos momentos hasta ver una señal de su criado, golpea una copa con una cucharilla para reclamar atención, y comienza a hablar: "Messieurs et mesdames, mes amis, quiero agradecer vuestra presencia en mi morada para dar la bienvenida a mis más preciados tesoros. Se han despertado, y ya están alimentados y limpios, así que, si me disculpáis el orgullo de padre, ha llegado el momento de que os los muestre". Al oír esto, Madame Parrot desciende por la escalera con los dos bebés en brazos, entre los aplausos y exclamaciones de admiración. Todo el mundo quiere agarrar la manita de los bebés y hacerles cucamonas, cosa que los gemelos soportan estoicamente hasta que ven acercarse a Su Exc. el Arzobispo Robier, momento en el que rompen a llorar al unísono. Mientras su madre intenta calmarlos, Parrot sonríe socarrón: "Parece que tienen miedo de que los volváis a mojar, Excelencia". El Arzobispo lanza una carcajada y responde: "Sí, eso parece; supongo que para el próximo bautizo tendré que calentar un poco el agua de la pila".

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EL CABALLERO DEL MES

El título de Caballero del mes corresponde a:


 Jean-Luc Hullin
Por su enlace matrimonial, al que ha invitado a todo París sin distinción de clases.

EL PATÁN DEL MES

El título de Patán del mes corresponde a:


 Su Exc. el Arzobispo Robier
Por su negativa a asistir a la despedida de soltero de Jean-Luc Hullin.

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NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • Su Exc. el Arzobispo Robier ha sido nombrado Teniente General de la Policía.
  • le Baron du Foix ha sido nombrado Auditor General de Finanzas.
  • Le Marquis de Lemaitre ha sido nombrado Maréchal de France.
  • Le Baron du Pointlac ha sido nombrado Inspector General de Infantería.

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ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • Su Exc. el Arzobispo Robier anuncia que se presentará a General Capellán.
  • le Baron du Foix anuncia que se presentará a Mando de Ejército.
  • le Baron du Foix anuncia que se presentará a Aide General.
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Aide de Chambre du Mariscal.
  • Joss Len Beaumont, Ch.d'H. anuncia que se presentará a Mando de Ejército.
  • le Baron du Parrot anuncia que se presentará a Ministro del Bienestar.
  • Le Baron du Pointlac anuncia que se presentará a Mando de Ejército.
  • Le Baron du Pointlac anuncia que se presentará a Aide General.

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------------ Inicio de la estacion de PRIMAVERA ------------

CARGOS PARA EL MES DE MARZO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro del Bienestar Brgder. o Baron 10 Min.Estado
Ayudante General General o superior 8 Maréchal France
Jefes de Ejercito General o superior 10 Maréchal France
Aide camara Maréchal Teniente Coronel 6 Maréchal France
General capellán Arzobispo 13 Maréchal France
Jefes de Brigada Brigadier General 6 Inspectores Generales

CARGOS PARA EL MES DE ABRIL
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Jefes de DivisiónTte.General o superior 8Aide General
Aides de Ejercito Coronel 5Jefes Ejercs.
Mayores de Brigada Mayor 3Jefes Bgdas.
Quartermasters Brigadier General 6Jefes Ejercs.
Admin. diocesano Obispo 12Cardenal

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AGRADECIMIENTOS

A Ninon, por el exquisito relato de la boda. Como siempre, da el toque femenino a esta modesta Crónica.


NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Observaréis que el cargo de "Comisionado de Seguridad Pública" ha cambiado de nombre: ahora se llama Teniente General de la Policía, que era su verdadero nombre en la época. Aparte de esto, su funcionamiento en el juego no cambia; ya hacía tiempo que quería ponerle el nombre real, y por fin me he decidido, aprovechando el relevo. Lo mismo pasa con el "Canciller de Finanzas", que ahora se llama Auditor General de Finanzas sin que cambie nada más en las reglas.

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 3 de abril de 2015, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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