Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE DE 1647

GACETA MILITAR

El Coronel Hullin dio las últimas explicaciones a su ordenanza. Aprovechando un descanso de las tropas de la Guardia Real antes del último envite, él debía partir hacia París. Tenía poco tiempo, justo un permiso de una semana. Quería estar junto a sus hombres cuando se notificara el ataque definitivo.

Se había acordado entre la oficialía del Regimiento que dos de los Batallones se mantendrían en retaguardia reponiendo fuerzas. El tercer batallón se encargaría de las guardias y el control de la zona. Al iniciar la ofensiva, los batallones del propio Coronel Hullin y del T.Col. Julius Kern estarían en la vanguardia, mientras que el tercer Batallón, más mermado de fuerzas, mantendría la cobertura y se sumaría a la fiesta sólo en caso de extrema necesidad.

Un último repaso de Jean Luc a sus pertenencias, al caballo y a las trinchas... no quería dejarse nada. Ya había estudiado el camino, el más seguro y rápido posible, con posibilidad de hacer postas y evitar así reventar la montura.

Faltaba poco para que saliera el sol. Tomó los permisos y salvoconductos precisos y cargó su antimotines, pues las primeras horas podían ser las más peligrosas. Se ajustó el rapier y montó en el corcel. Tenia hora y media de tiempo para reunirse con Kern en el punto acordado, y así seguir juntos hasta la Ciudad de las Luces.

Justo cuando ya iniciaba su camino, sin levantar mucho polvo y en un discreto trote, la voz de uno de sus capitanes le detuvo. Hizo girar la montura.

-Decidme, Capitán Trofeau, que deseaís?
-Mi Coronel, hace 6 días, en uno de los encuentros cara a cara con el enemigo, me encontré con un jinete que cargaba hacia mi... acababa de disparar esta pistola de silla. Erró el objetivo por suerte mía, y yo conseguí derribarle. Tengo entendido que partís a París. Tomadla y llevadla con vos, parece un arma poderosa, y dudo que os encontréis con algún caballero para mediros con el acero.
-Gracias Capitán, os la tomo prestada. Prometo que os la devolveré a mi regreso.

En voz alta pero como si lo dijera para sus adentros, Hullin se fijo en el pistolón mientras asentía con la cabeza: "Si que parece una buena arma. Espero no tener que usarla". Y espoleó al caballo.

El sol ya habia asomado, y allí en el fondo, en un recodo del camino, vislumbró una figura... su amigo Julius Kern ya le estaba esperando, y ¡qué tranquilidad tenia ese hombre! Estaba comiendo queso con pan, y la con bota de vino a su vera...

-Buenos días, Coronel. ¿Gustáis?
-Merci beaucoup, Julius, mon ami.

El viaje transcurrió sin novedades. Los dos hombres, polvorientos del camino, fueron directos a sus respectivas casas para adecentarse. Hullin sorprendio gratamente a su prometida Cristine, tomó un baño, se vistió acorde para ir al Casino e instó a su prometida para que le acompañara. Debían de ultimar detalles para la boda.

En el Casino hablaron con el mayordomo mayor, y dispusieron las mesas tal y como se quería que estuvieran en el banquete que estaba por venir. Se estudiaron en cuenta las distintas posibilidades: que viniera el Delfín como padrino real de la boda, la remota posibilidad de que la Reina Madre acudiera y la sorprendente y prácticamente inviable situación de que el propio Rey quisiera asistir. En cada caso la distribución de las mesas tomaba una configuración ligeramente distinta.

Julius Kern sería la voz del anfitrión y padrino de la Boda, dada la familiariadad con el lugar donde se celebraba el banquete, y se comentó si la distinguida Ninón querría ser la madrina y así hacer pareja con Julius completando el séquito nupcial. Cristine se encargaría de notificar a familiares y amigos de los novios la fecha y lugar de la boda y, dadas las virtudes organizativas de Ninón, le solicitaría su ayuda. Kern se encargaría de las invitaciones a la Casa Real, y el propio Hullin se reservó el trabajo de elegir templo y buscar oficiante.

Acabaron la velada departiendo y celebrando el cercano fin de la campaña militar y el regreso a París de las tropas. Brindaron por ello, ya que la campaña había estado fructífera para ellos. Kern felicitó a su nuevo Coronel por su doble ascenso en la campaña y salió a colación que, en caso de ascender de nuevo, renunciaría a tal honor, pues quería mantenerse al frente del más grande Regimiento de Su Majestad, dejando para tiempos posteriores los despachos de los Brigadieres y oficialía mayor.
Antes de despedirse, Hullin llamó aparte a Kern y le dijo:
Julius, mon ami, nuestro anterior Coronel tuvo a bien darme esta moneda con la cara acuñada de nuestro Rey, el mismo día en que ascendí a Teniente Coronel, diciéndome que me traería suerte. Hoy yo os hago entrega de ella, siguiendo esta tradición de la Guardia Real, con la misma premisa. Que os traiga suerte como me la dio a mí.
Kern la miró, y con una sonrisa sincera se la guardó en el bolsillo, agradeciendo el gesto.

* * *

-¡Sólo un novato o un loco habría cargado de esa manera!
-Excelencia, creo más bien que fue un impulso de valor en campaña... -intentaba argumentar el General.
La mirada del Mariscal dejó bien patente, ante toda la plana mayor del alto mando, su desacuerdo con esa argumentación de su General.

-¿Qué experiencia en combate tiene ese Mayor de Dragones del Gran Duque Maximiliano? Y no me responda, General, que se trata de una pregunta retórica. Sé muy bien que ninguna. Sólo ha estado en una campaña anterior. Un novato sin experiencia, sin carisma y que sólo anda garabateando papeles continuamente, ensimismado entre letras y hablando solo o recitando textos... Alguien que se presenta a todos los cargos habidos y por haber sin tener los requisitos mínimos necesarios, ni el rango, ni los títulos o dignidades requeridas. En definitiva, un estúpido insensato que se lanza en una carga de caballería cruzando un estuario y con la artillería enemiga enfrente... ¡Sí, lo sé, no hace falta que me recuerden que aniquiló con esa carga de caballería a toda la artillería enemiga y pudimos pasar el río, tomar el puente y ganar la plaza!

El Mariscal hizo una pausa para tomar aire y, antes de que nadie pudiera abrir la boca para responderle, continuó:
-Será usted, General, el que firme la mención en la Orden y el ascenso a Teniente Coronel de ese cretino. Sé bien que a veces necesitamos a locos con suerte para ganar las contiendas, pero no quiero tener nada que ver con ese individuo; sólo espero que no me toque tenerlo otra vez entre mis tropas. Para locos ya tengo suficiente con Condé y con el duque de Guisa, aunque ellos al menos tienen experiencia. ¡Los nervios me destroza ese comediante de feria!

Nadie se atrevió a mentar nada ni añadir palabra alguna al monólogo del Mariscal. Algunos oficiales del Estado Mayor reían para sus adentros pensando que era una escena digna para una comedia de postín...

* * *

-¡Un médico!¡UN MÉDICO! Rápido, nuestro oficial esta gravemente herido!

Así gritaban los soldados que llevaban en volandas a un oficial. De una de las tiendas salio el matasanos al que con tanta ansiedad llamaban, un barbero que se había apuntado al Ejército Dios sabrá por qué. El barbero, embutido en un delantal de cuero salpicado de sangre, les hizo un gesto señalando una mesa:

-Ponedlo aquí dentro, en esta mesa. Veremos qué podemos hacer por él...

-No terminaba de hablar el barbero y los soldados ya depositaban el cuerpo de su oficial donde había indicado. El hombre se inclina ante él, le abre la camisa y tras un rápido vistazo, declaró:

-Tiene mal aspecto, lo mejor será dejarlo morir.

Al apartarse, los soldados miraron al oficial y negaron con la cabeza.

-¡NO, NO, NO! Tenéis que salvarlo. No podéis dejarlo morir así. Recibió de lleno un tiro de cañón mientras asaltábamos el baluarte.

-No tengo tiempo que perder con un moribundo, ya veis cómo esta esto de lleno, tengo otros hombres esperando a los que sí podre salvar. Acercadme ese frasco de láudano, creo que lo más misericordioso es que no sufra demasiado mientras se reúne con el Creador...

-En ese momento desde detrás de los soldados se escucho una voz...

-Monsieur Jounot, quizás el cansancio os nubla la vista. Ese soldado que habéis decidido abandonar a la misericordia del Todopoderoso es vuestro Teniente Coronel. Más os vale usar todas vuestras artes para atarlo a esta vida, u os juro que os mandaré a recoser heridos a primera línea, en lugar de traéroslos hasta aquí. El Regimiento caerá si su oficialía cae, y con él, vos.

Jounot se giró en un airado gesto... que se le heló en el rostro cuando los ojos firmes de un hombre de considerable tamaño incidían en el. Su uniforme de talante regio, sucio y salpicado de barro y algo de sangre enemiga, daba un aspecto amenazador al coronel Hullin. No hubo más palabras que una sencilla y escueta disculpa. El físico agarró un cubo con agua y lo volcó encima del pecho del herido para limpiar la sangre y ver mejor las lesiones. Al levantar la vista y ver que todavía estaban los soldados y el coronel allí, les indicó que esperaran fuera de la tienda.

Un par de horas después, aún frente a la tienda, el Coronel Hullin no paraba de dar paseos arriba y abajo mientras farfullaba entre dientes. -No puede ser, no puede ser...- Una de sus idas y venidas fue interrumpida al levantarse la tela de la tienda y salir el matasanos limpiándose las manos con un trapo.

-Bueno, veo que nuestro oficial tiene buena estrella y buenos amigos. De no haber detenido esto un trozo de metralla dirigida al corazón, estaría muerto. Tened, podéis dárselo cuando despierte, sin duda es un excelente amuleto-. Mientras decía esto, dejaba en manos del coronel un trapo con algo en su interior.

Al abrir el trapo, Jean Luc Hullin no pudo cuando menos esbozar una sonrisa, pues reconoció la maltrecha moneda de oro que tenia en las manos y se acordó de la ultima semana que estuvo en el Casino de París, donde siguiendo una tradición de la Guardia Real había hecho entrega de la moneda a Julius Kern con el fin de que le trajera suerte. La misma moneda que el propio Hullin había recibido no hacia mucho del anterior Coronel.


ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • Su Excelencia el Arzobispo Robier anuncia que se presentará a Ministro de Exteriores (C04).
  • Guillaume de Foix anuncia que se presentará a Gobernador Militar de París (M05).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Gobernador Militar de París (M05).
  • Joss Len Beaumont, Ch.d'H. anuncia que se presentará a Gobernador Militar de París (M05).
  • Le Marquis de Lemaitre anuncia que se presentará a Gobernador Militar de París (M05).
  • Le Baron du Parrot anuncia que se presentará a Gobernador Militar de París (M05).
  • Le Baron du Pointlac anuncia que se presentará a Gobernador Militar de París (M05).
  • Guillaume de Foix anuncia que se presentará a Gobernador Militar de Bretagne (M08).
  • Le Baron du Parrot anuncia que se presentará a Gobernador Militar de Bretagne (M08).
  • Le Baron du Pointlac anuncia que se presentará a Gobernador Militar de Bretagne (M08).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Gobernador Militar de Champagne (M08).
  • Joss Len Beaumont, Ch.d'H. anuncia que se presentará a Gobernador Militar de Champagne (M08).
  • Le Baron du Parrot anuncia que se presentará a Gobernador Militar de Languedoc (M08).
  • Le Marquis de Lemaitre anuncia que se presentará a Gobernador Militar de Loire (M08).
  • Edmond Narcis d'Estrées anuncia que se presentará a Aide de Chambre du General (M14).
  • Etienne Marchand anuncia que se presentará a Aide de Chambre du General (M14).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Aide de Chambre du Dauphin (M16).
  • Edmond Narcis d'Estrées anuncia que se presentará a Aide Regimental (M20).

Nota: Para los que no han indicado a qué provincia se presentaban, he tirado un dado.


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------------ Inicio de la estacion de OTOÑO ------------

CARGOS PARA EL MES DE SEPTIEMBRE
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro de Exteriores Brgder. o Barón 10 Min.Estado
Gobernadores Militares Tte.Gral. o superior 8/10*Rey
Aide del Dauphin Capitán 9 Dauphin
Aides de los Generales Subalt./Capt./Mayor(+) 6 Generales
Ayudantes de Regimiento Capitán 3 Coroneles
Vicario General Vicario 12 Arzobispo

(*: El Gobernador Militar de Paris necesita nivel social 10; los demas, 8)
(+: Para Brigadieres: subalterno. Para Ttes.Generales: capitan. Para Generales: mayor)


CARGOS PARA EL MES DE OCTUBRE
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Capitán Escolta Real Capitán de Guardia Real 9Gob.Mil.París
Capitán Escolta CardenalCapitán Guardia Cardenal 7Gob.Mil.París
Abanderado Escolta Real Subalterno Guardia Real 9Gob.Mil.París
Abanderado Escolta CardenalSubalterno Guardia Cardenal 6Gob.Mil.París
Chancellor Vicario 11Arzobispo

AGRADECIMIENTOS

A J.M. , Xavier y David, por los fragmentos. También a Roger, que se ofreció a escribir la "quinta semana" pero se me pasó enviarle la información que me pedía...

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Bueno, este mes todo ha sido crónica militar, por variar un poco. De hecho, tampoco había mucho más de interés. Agosto, ya se sabe...

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 10 de octubre de 2014, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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