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REAL CRÓNICA DE FEBRERO DE 1647

Cuánta historia...
Capitán Leclerc

GACETA MILITAR

Cerca de Val Tellina

Sondrio, San Timoteo del año del Señor de 1647

Estimado Padre:
Hemos salido victoriosos de nuestro primer lance. A Monsieur Quiniou, uno de mis hombres, le había llegado el rumor de que una unidad de mercenarios suizos pensaba ocupar Bormio aprovechando las fiestas de la localidad.
Como bien sabéis, no hay nada mejor que conocer los planes del enemigo sin que él conozca los vuestros y así fue como la unidad suiza cayo en nuestra emboscada en el paso de Bolzano.
Mucha gallardía se vio en el combate y aunque los coraceros suizos eran muy superiores en equipo a nuestra ligera equipación de cazadores de montaña, nuestro valor y amor al Rey (y el fuego ordenado de nuestros mosquetes) fueron suficientes para ponerlos en fuga tras causarles cuantiosas bajas.
Os comentaré cual fue mi sorpresa cuando entre los muertos de la unidad suiza encontramos algunos españoles que, si bien no enarbolaban la bandera Imperial, sus indumentarias indicaban que era regulares de Felipe IV y su oro español así lo confirmaba.
Recuerdos para vos y para nuestra familia.
D'r Sohn,
Eric Wirdheim

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

Representación teatral y gala del Primer Aniversario de la Fleur de la Canelle


Este mes, la expectación por saber el título y autor del estreno de le Théatre Royale era máxima. Para celebrar el primer Aniversario de La Fleur de la Canelle, se convocó un concurso teatral cuyo ganador tendría el honor de estrenar la obra en le Théatre. El poeta, novelista y dramaturgo Balthazar Baro, como presidente del jurado de expertos que han elegido la obra ganadora del concurso teatral, fue el encargado de dar el visto bueno para descubrir el cartel principal en la puerta del Theatre: la obra ganadora resultó ser una comedia en cuatro actos titulada "El valor de lo prestado o el poder de lo fingido".


La afluencia de ilustres dramaturgos y literatos ha sido inusitada. Todos los salones literarios han acudido al evento, y Las "Salonaires" y sus fieles seguidores no han querido perderse la gala tan esperada y comentada durante estos últimos meses. Pierre Corneille, acompañado de su hermano menor Thomas, Hércule-Savinien de Cyrano de Bergerac, Jean Desmarets de Saint-Sorlin, François Le Métel de Boisrobert, Michel Le Clerc, Jean Mairet, Jean Rotrou, Paul Scarron, Georges de Scudéry, Claude Le Petit, Madame de La Fayette, Madeleine de Scudéry, Marie de Rabutin-Chantal, Marquesa de Sévigné, han tomado los mejores palcos. Incluso ha venido desde provincias, expresamente para la ocasión, Jean-Baptiste Poquelin (más conocido como Molière) y los miembros de su compañía teatral, que han podido alquilar uno de los pocos palcos que quedaban aun haciéndolo con antelación. El lleno ha sido absoluto. Pocas veces se recordaba un estreno tan esperado y tan abarrotado de público. Curiosamente sin conocer la obra, pero sabiendo que, dada la calidad del jurado y del evento, estaba asegurado el éxito.

Justo cuando todos los asistentes ya estaban acomodados, apareció la anfitriona Ninon de Lenclos, del brazo del autor, que a su vez iba del brazo de su dama. El joven, flanqueado por Mlle. de Lenclos y por su dama Mussette d'Envion, aparentemente tranquilo, recibió la gran ovación del todo el teatro con humildad. Edmond Narcis d'Estrées, el autor, tomó asiento junto a su dama y Ninon de Lenclos en el palco principal junto a los demás invitados de la anfitriona.

El hecho de que el autor, Edmond Narcis d'Estrées, fuera un desconocido, desconcertó a muchos, pero al leer el argumento en el programa se disiparon las dudas y se inició la expectación:


"El valor de lo prestado o el poder de lo fingido".


Comedia en cuatro actos.


Comedia de enredo que versa sobre las vicisitudes de dos estafadores o timadores de gran ingenio. Cada cual a su manera son capaces de idear los mayores enredos y artimañas no sólo por medrar o ganar dinero o poder, sino incluso sólo por mera diversión.


La escalada de engaños va en progresión y sin conocerse ambos protagonistas llegan al final a enredarse mutuamente.


Elvira, la protagonista, hará de gran dama, de abadesa e incluso de obispo o juez, transformándose en hombre, llegando a parecer un joven noble.


Leandro a su vez será capaz de hacerse pasar por sultán, rico comerciante, noble, medico, pitonisa o buhonero... pero será como princesa como conozca a Elvira, que a su vez se hace pasar por un joven noble de rancio abolengo.


La comedia llega así a su punto culminante cuando ambos se engañan mutuamente ella como noble y el como princesa, y se prometen con la intención de casarse y hacerse con la presunta fortuna del otro. En tal lance y a punto de casarse se dan cuenta de que ambos están enamorados aun creyendo ver en el otro una persona de distinto sexo. Llegan a la noche de boda y ambos enamorados no saben cómo explicar al otro el engaño... y ese amor que creen imposible al ser realmente según creen del mismo sexo. Cuando Elvira confiesa que realmente es una mujer y no un joven noble, Leandro muestra ante ella que el es un joven y no la damisela que aparentaba. El amor es posible y la fascinación mayor entre ambos al ver que realmente han encontrado a su alma gemela...


La última escena dejó a los espectadores asombrados: en un alarde de intriga, cuando todos creen que la escena termina, de la casa de ambos sale Elvira como mujer haciéndose pasar por la amante del Señor, algo más tarde Leandro sale haciéndose pasar como el amante de la Señora de la casa... ¿quién querrá medrar con la amante del noble para buscar sus influencias?, ¿quién con el amante de la princesa para conocer sus intimidades y secretos?


El resultado, un estreno interesante con una gran puesta en escena y unos actores brillantes. En la gran ovación final los actores principales, haciendo alarde de su gran capacidad, han ido reapareciendo primero ambos de mujer, ambos de hombre y finalmente como hombre y mujer. Un guiño que ha sido muy bien acogido por el público y que ha hecho que los aplausos se prolongaran mucho más de lo normal. Los actores han finalizado pidiendo el aplauso al autor que se ha mostrado ruborizado y contento saludando desde el palco principal.


Finalizado el estreno, en la celebración y gala, se ha brindado por el autor y la obra pero sobre todo por la publicación "La Fleur de la Canelle", que ha cumplido un año con nosotros, y por su bella editora Ninon de Lenclos. Los invitados han degustado los mejores caldos del país acompañados de canapés, fiambres y quesos selectos además de grandes fuentes de frutas de todo tipo y frutos secos. El autor ha querido compartir su éxito con sus amistades y los ha tenido cerca en todo momento, particularmente su gran amigo Etienne Marchand.

* * *

Postrimerías del mes de enero de 1647, bien entrada la noche, en un despacho de La Bastilla.

El Comisionado de Seguridad Pública está en cuclillas frente a la chimenea, frotándose las manos lentamente frente al fuego. Parece pensativo. Absorto. El crepitar de las llamas no le oculta la llegada del capitán de la guardia pero no hace muestra de advertirlo. Este se mantiene en posición erguida, frente al escritorio que preside el despacho. Sin poder evitarlo, el capitán desvía la mirada hacia la mesa, donde pilas interminables de informes y dossieres se acumulan en toda su superficie. "Cuánta historia...", se dice para sus adentros.

Al escuchar un carraspeo, el capitán recupera la postura y se vuelve hacia el Comisionado, quien ya de cara a él le tiende un sobre lacrado.

-Tomad, capitán. Vuestras últimas órdenes procedentes de mi persona.

Tras romper el lacre y abrir el sobre con parsimonia, lee su contenido y no puede reprimir una cara de asombro. Pregunta:

-Excelencia, ¿realmente hemos de prender a este hombre?

Y el marsellés, con una sonrisa en la cara:

-No se trata de prenderle, Capitán, sino de protegerle. Varios rumores apuntan a un posible atentado contra su persona a principios de mes. Es necesario impedirlo a todo costa. Vuestras órdenes son interceptarle cuando se presente en Palacio, sacarle de ahí con urgencia y sin dilación, y moverle de emplazamiento a emplazamiento, de entre los que tenéis relacionados en la orden. Es una medida preventiva que él no compartirá, claro está, con lo que haréis bien en movilizar a varias patrullas. Tomad un carruaje para moveros con mayor rapidez y privacidad. Podéis iros.

El capitán, saludando, da media vuelta para marcharse. Al llegar al dintel, el Comisionado le detiene.

-Capitán, todas vuestras reticencias serán disipadas por el nuevo Comisionado, cuando tome posesión del cargo el próximo mes. Sois un buen hombre y un buen soldado; cumplid las órdenes y dejad que la responsabilidad recaiga sobre quien corresponda. Ha sido un honor teneros a mi servicio. Ahora, id.

Asintiendo y volviendo a saludar, el capitán de la guardia sigue su camino y cierra la puerta tras de él.

Y el Comisionado, ya solo y apurando sus últimas horas en el cargo, se dirige a la mesa. Alarga el brazo hacia una pila separada y coge un dossier. Lo abre. Vuelve a leer las primeras líneas. Sonríe. Cierra los ojos y se dice para sus adentros:

"Cuánta historia..."

Un rato más tarde, Jean Parrot mira a su alrededor, echa mano a su capote y sale del despacho.

Tras él, el crepitar de las llamas lo ocupa todo. Todo languidece.


* * *

Su Excelencia el Obispo Bernard Robier estaba contento. Se había enfundado en sus mejores ropajes para parecer lo más digno posible digno en el momento en que el Ministro de Estado corrigiera públicamente su error y depositara en sus manos la responsabilidad que había dilapidado en manos de ese marsellés dos años antes.

Con un paso pausado y solemne, perfectamente calculado, le Baron du Robier ascendía por la escalinata de Palacio, absorto en poner en orden el remolino de ideas y propuestas que pondría en marcha para erradicar la traición y la corrupción de Francia y de la sombra del Rey. A pesar de la solemne expresión con la que cubría su semblante, apenas podía disimular la satisfacción que le suponía la idea de poder cazar a ciertos caballeros y poner en orden ciertos asuntos del pasado.

Sólo se percató de la presencia de la guardia cuando estaba frente a ellos. Por la gravedad del semblante del capitán, que avanzaba hacia él, supo que algo no iba bien.

-Excelencia, Barón du Robier, por vuestra seguridad y por orden del Comisionado de Seguridad Pública, tened a bien acompañarnos. Se teme un atentado contra vuestra vida, y podría haber implicados incluso dentro de Palacio.

El Barón no daba crédito a su mala suerte, incluso cuando el carruaje al que le hicieron subir iniciaba su marcha y le alejaba de Palacio, no podía creerlo. Sus planes, su gloria... Algo en su interior empezó a gruñir.

Su Excelencia el Obispo Bernard Robier estaba muy enfadado.

* * *

-Buen trabajo, monsieur Parrot.

-Esto... bueno, Excelencia, no he hecho más que cumplir con mi deber como Comisionado de Seguridad Pública. Un atentado contra Su Excelencia el Obispo Robier habría sido una tragedia.

-Precisamente, monsieur. Dado que me manifestasteis vuestras dudas a la hora de seguir en el cargo, mi intención inicial era nombrar a monsieur Du Pointlac, pero esta actuación, rápida y eficaz, que probablemente ha salvado la vida de un futuro Cardenal de Francia, os hace sin duda merecedor de mi ruego para continuar en el cargo. Aceptadlo, por favor. No os lo pido yo, sino que os lo pide Francia. Además, no basta con impedir el atentado: debéis continuar la investigación y detener a los criminales.

-Como deseéis, Excelencia. La razón de mi ser es servir a Francia -y aquí el marsellés realizó una elaborada reverencia, con la que se despidió del Ministro de Estado.

* * *


Segunda semana

Le Crapaud et l'Apricot hervía de actividad. Etienne Marchand, Leclerc du Paris y Rene Saint-Cyr vaciaban jarra tras jarra de vino, y las canciones se sucedían una tras otra. Edmond Narcis d'Estrées, sin embargo, no estaba disfrutando tanto como sus compañeros de juerga, ya que Mussette d'Envion, que le había acompañado, estaba más que enfadada.

-¿Cómo se te ocurre traerme a una juerga de borrachos? ¡Me dijiste que se trataba de una cena tranquila!

-Esto... bueno... yo... también creía que sería una cena tranquila... por lo visto fallaron algunas damas y...

-¡Ya me estás sacando de aquí y llevándome a cenar a un sitio decente!¡Qué te has creído!

Y así, entre las risas de sus compañeros, el compungido Edmond Narcis d'Estrées tuvo que dejar la fiesta para otra ocasión.

* * *

Tercera semana

A finales de esta semana se ha celebrado la vista oral del juicio contra Émile Goulet. Se le acusa del asesinato de Christian Brass de Creville, utilizando material robado al Ejército de Su Majestad. Dada la gravedad del caso, el Ministro de Estado ha decidido tomar cartas en el asunto y juzgar el caso personalmente, actuando como fiscal Guillaume de Foix.

Después de la entrada del Tribunal, se condujo al reo al banquillo de los acusados. Goulet, apagado y silencioso, claramente debilitado por la tortura, respondió sólo con movimientos de cabeza a las preguntas iniciales.

Comenzó la vista con la declaración un experto calígrafo, que certificó que la firma de los registros de los movimientos de pólvora era de Émile Goulet. Según dichos registros, como Quartermaster del Ejército ordenó un movimiento de préstamo de tres barriles de pólvora a los Dragones Ligeros de la Princesa Luisa por parte de los Dragones del Gran Duque Maximiliano de Valois, y su posterior devolución. Sin embargo, esos barriles salieron del polvorín de los Dragones del Gran Duque pero nunca llegaron al de los Dragones Ligeros, y del mismo modo se procedió a su devolución a pero nunca llegaron a su destino, lo que arroja un total de seis barriles. Como decimos, el calígrafo certificó que la firma era de Goulet.

A continuación declaró el casero que alquiló el ático a un tal André Ferreraux, al que no se ha podido localizar. El casero no recuerda bien los rasgos de Ferreraux, porque sólo lo vio una vez, al anochecer, y además llovía y Ferreraux se cubría con un sombrero de ala ancha que le tapaba la mayor parte del rostro. El asustado anciano declaró que no había visto "nada anormal" en el caballero: le entregó el dinero por adelantado tal como le había pedido, y no volvió a verlo porque su horario era principalmente nocturno.

El siguiente testigo fue Julius Kern: preguntado si conocía al acusado, explicó que habían coincidido y conversado alguna vez en algún club, pero que no les unía ninguna relación en particular.

Acto seguido se leyó la declaración de Goulet. Fundamentalmente declaró que Ferreraux se puso en contacto con él para que le consiguiese seis barriles de pólvora. El precio y la promesa de Ferreraux de que la pólvora era "para una buena causa católica" le convenció, así que urdió la trama para sustraer los barriles. Sin embargo, las cosas se le complicaron y estalló una revuelta en el Languedoc. Cuando se dirigía a ponerse al frente de la guarnición de la provincia, ("como era mi obligación", puntualizó), un confidente le informó del verdadero destino de la pólvora: un gran atentado en París, no en una iglesia protestante de las afueras como se le había dicho sino en un edificio importante del centro. Goulet tenía que tomar una decisión rápida, y así lo hizo: se desvió de su curso y volvió a París con la esperanza de acabar con Ferreraux antes de que se saliese con la suya. El resto de la historia ya es conocido: intento de explicarse, detención, y ahora juicio por algo mucho más grave de lo que en principio admite haber hecho. El acusado, con un hilo de voz, corroboró esta declaración y se reafirmó en ella.

Finalmente, el Ministro de Estado declaró el juicio "visto para sentencia". Se espera dicha sentencia a finales de este mes o, como muy tarde, el primero o segundo de marzo.

* * *

Cuarta semana


De su Excelencia el Ministro de Estado de Su Cristianísima Majestad Luis XIV:

Para general conocimiento.
Tras haber examinado las pruebas y testimonios aportados, tanto por el fiscal como por parte del acusado, en las que él mismo confesaba autoría y colaboración con André du Calamar, este tribunal declara culpable a Julius Kern como cómplice del atentado a las posesiones de Lestat du Pointlac, Ministro de Su Majestad por aquel entonces.
Sólo la manifiesta incapacidad, inoperancia y negligencia mostradas por el reo durante el ataque, impiden que se aplique, en nombre del Rey, la pena capital.
Por ello, se condena a Julius Kern a abonar al Barón de Pointlac, a modo de compensación, la suma de 1000 coronas.
Del mismo modo, se le destina por periodo de tres meses al regimiento fronterizo de Pirineos con el rango de capitán.
Asimismo, se propone al actual Ministro de la guerra, la degradación en cuatro grados al reo, hasta el rango de Mayor. Extremo que, a buen seguro, ejecutará dada la naturaleza de los hechos y que este tribunal no sanciona por falta de jurisdicción.

Dado en París, a 24 de Enero de 1647


* * *

De su Excelencia el Ministro de la Guerra de Su Cristianisima Majestad Luis XIV:

Reunido el Consejo de Guerra convocado para juzgar a Julius Kern en el caso remitido por Su Excelencia el Ministro de Estado del citado militar del ejército de Su Majestad.
Habiendo quedado probado un ataque con material militar contra un superior del Ejército de Su Majestad y habiendo quedado confirmado que participó en el mismo debo condenar y condeno a Julius Kern a ser degradado al rango de Mayor del ejército de Su Majestad en su actual unidad, a permanecer tres meses en un regimiento fronterizo con el cargo de Capitán y a no poder ascender ni aspirar a cargo militar alguno hasta lograr dos menciones en la orden o pasar un año de leal servicio desde esta sentencia.
Se mantendrá especial vigilancia sobre Julius Kern, y de cometer cualquier falta contra el ejército de Su Majestad se procederá a un consejo de guerra en el que será expulsado para siempre del mismo.

Dado en París, a 25 de Enero de 1647

Le Barón du Pointlac
Ministro de Guerra de Su Majestad Luis XIV de Francia


* * *

EL CABALLERO DEL MES

El título de Caballero del mes corresponde a:

Le Baron du Pointlac

Por actuar. Porque la pasiva inacción es mucho peor que un intento voluntarioso de hacer bien las cosas aun a riesgo de fracasar.


EL PATÁN DEL MES

El título de Patán del mes corresponde a:

Su Excelencia el Obispo Robier

Por malgastar el dinero en festejos y celebraciones, en lugar de dedicarse al Hospicio y dar ejemplo como Obispo y encargado de un orfanato dedicando el dinero a ayudar a los necesitados.


NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • Le Marquis de Lemaitre ha sido nombrado Maréchal de France.
  • Guillaume de Foix ha sido nombrado Canciller de Finanzas.
  • le Baron du Parrot ha sido nombrado Comisionado de Seguridad Pública.

ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • Guillaume de Foix anuncia que se presentará a Ministro del Bienestar (C06).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Ministro del Bienestar (C06).
  • le Baron du Parrot anuncia que se presentará a Ministro del Bienestar (C06).
  • Guillaume de Foix anuncia que se presentará a Mando de Ejército (M02).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Mando de Ejército (M02).
  • Joss Len Beaumont, Ch.d'H. anuncia que se presentará a Mando de Ejército (M02).
  • Le Marquis de Lemaitre anuncia que se presentará a Mando de Ejército (M02).
  • Le Baron du Pointlac anuncia que se presentará a Mando de Ejército (M02).
  • Guillaume de Foix anuncia que se presentará a Ayudante General (M06).
  • Le Marquis de Lemaitre anuncia que se presentará a Ayudante General (M06).
  • Le Baron du Pointlac anuncia que se presentará a Ayudante General (M06).
  • Edmond Narcis d'Estrées anuncia que se presentará a Mando de Brigada (M10).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Mando de Brigada (M10).
  • Le Baron du Pointlac anuncia que se presentará a Mando de Brigada (M10).
  • Edmond Narcis d'Estrées anuncia que se presentará a Ayuda de Cámara del Mariscal (M12).
  • Jean-Luc Hullin anuncia que se presentará a Ayuda de Cámara del Mariscal (M12).

------------ Inicio de la estacion de PRIMAVERA ------------

CARGOS PARA EL MES DE MARZO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro del Bienestar Brgder. o Baron 10 Min.Estado
Ayudante General General o superior 8 Maréchal France
Jefes de Ejercito General o superior 10 Maréchal France
Aide camara Maréchal Teniente Coronel 6 Maréchal France
General capellán Arzobispo 13 Maréchal France
Jefes de Brigada Brigadier General 6 Inspectores Generales

 

CARGOS PARA EL MES DE ABRIL
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Jefes de DivisiónTte.General o superior 8Aide General
Aides de Ejercito Coronel 5Jefes Ejercs.
Mayores de Brigada Mayor 3Jefes Bgdas.
Quartermasters Brigadier General 6Jefes Ejercs.
Admin. diocesano Obispo 12Cardenal

AGRADECIMIENTOS

A Enric, por el párrafo de la protección del Barón du Robier; a Roger, por la crónica militar desde Val Tellina, y a Ninon, por la crónica del estreno teatral.

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Por razones de espacio y de "componer" un poco la crónica, he movido el juicio de Émile Goulet de la cuarta semana a "finales de la tercera".

El próximo mes será necesario procesar el turno el fin de semana del 5-6 de abril, ya que la semana siguiente tengo un viaje, como algunos ya sabéis ;-)
Como andaré justísimo de tiempo para preparar la crónica (ya veremos si llego), os agradecería que directamente me mandéis con el turno cualquier material que os parezca que pueda servir para ponerlo, aunque tenga que modificar desenlaces, ajustar tiempos, etc.

¡Gracias anticipadas a todos!

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 4 de abril de 2014, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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