Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE SEPTIEMBRE DE 1646

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

Julius Kern tenía una mañana muy ajetreada por delante, así que se levantó bien temprano. Había llegado de permiso a París o, para ser exactos, a las afueras, la noche anterior. Su plan inicial era descansar en su casa, pero la fatiga pudo con él y decidió quedarse en una posada no muy lejos de la ciudad. Por la mañana, como decimos, descansado y lleno de energía, no se arrepintió de su decisión. Salió al galope al romper el alba.

Sabiendo que, de los trámites que debía hacer, el primero sería el más sencillo y rápido, decidió quitárselo de encima primero. Encaminó sus pasos al ala oeste del Louvre, donde reside Su Excelencia el Delfín Monsieur Philippe d'Orleans, hermano de nuestro difunto Rey Luis XIII y, por tanto, tío de Su Majestad y primero en la línea de sucesión al trono en tanto que nuestro jovencísimo Rey Luis XIV no tenga descendencia. Kern entró por una pequeña puerta lateral y salió al poco rato, con expresión satisfecha.

A continuación debía presentarse a la entrevista para obtener un cargo de Gobernador Militar. En lugar de cruzar por el interior de Palacio, dado que se encontraba en el extremo del ala oeste y esto suponía que el recorrido interior tendría forma de "L", decidió atajar, abandonar el edificio y atravesar diagonalmente el jardín, en línea recta. Sin embargo, una sorpresa le esperaba en la puerta principal.

-¡Julius Kern! ¡Daos preso en nombre del Gobernador Militar!

-¿Otra vez? ¿Qué tripa se le ha roto ahora?

Kern hizo el gesto instintivo de llevar su mano al rapier, pero la vista de un pelotón de doce hombres armados le hizo desistir, aunque no sin un gesto de desprecio.

-No debéis ser muy diestros cuando necesitáis tanta gente para detener a un solo hombre. En fin, a la Bastille, ¿no? Vamos pues. Espero que hayan mejorado el vino. No, no hace falta que me acompañéis, ya me sé el camino. Podéis seguirme si queréis, para aseguraros de que no me entretengo en ninguna taberna. Pero tampoco os paréis vosotros a beber, que no son horas, y además tengo prisa por aclarar este asunto de una maldita vez y largarme al frente para que me dejéis tranquilo. ¡Vamos!


* * *

Cabe destacar la noble labor humanitaria y de caridad cristiana que la Guardia del Cardenal ha empezado a llevar a cabo este mes, repartiendo pan entre los más necesitados. Desde el mismo lunes, un pequeño destacamento se dedica a repartir hogazas de pan por los barrios más humildes. ¿Se habrá ablandado el corazón de la temida Guardia, o quizás siguen órdenes de su superior el cardenal Jules Mazarin, religioso al fin y al cabo?


* * *



Segunda semana

Etienne Marchand se atusó el bigote por enésima vez, mientras permanecía de pie en la puerta de Phillippe Le Rouge. "Cuánto tarda este hombre", pensó. "Quizás se ha perdido".

Justo en ese momento, Arnaud Meliès dobló la esquina, deshaciéndose en excusas. "Disculpadme, monsieur. Estas calles son un verdadero laberinto para un recién llegado".

-No os preocupéis, acababa de llegar -mintió cortésmente Etienne Marchand-. Bien, ¿entramos?

Al poco, se encontraban en el salón principal del club. Todos sabemos que Phillippe Le Rouge es un club modesto, pero a Arnaud Meliès, recién venido de provincias, le pareció el colmo del lujo.

-Entonces, monsieur Arnaud, ¿decís que habéis venido a París para ingresar en el Ejército de Su Majestad? -Etienne Marchand inició una cortés conversación.

-Ejem... sí, voy a considerarlo, mon ami. Sí, sí, es una opción interesante -el de Loire parecía ausente, prestando sólo la mínima atención para no parecer descortés-.

-Y decidme, ¿entraréis como ojeador, en alguna compañía de reconocimiento?

-Estooo... ¿cómo ojeador? Nnn...no lo creo. ¿Por qué lo preguntáis?

-Bueno, desde que hemos entrado, no habéis dejado de mirar a vuestro alrededor, como si buscárais presas -y aquí soltó una risotada-. ¿Acaso no hay damas en Orléans, que prestáis tanta atención a las parisinas? Vamos, mon ami, apurad vuestra copa y tomaros la vida con más calma. Lo que podéis hacer es convertiros en miembro de este club, y frecuentarlo a menudo, de modo que poco a poco vayáis conociendo tanto a las damas como a los caballeros que se dejan caer por aquí con regularidad.

Al salir del club, ya amaneciendo, se cruzaron con un pequeño grupo cargado de hogazas de pan para repartir a los más pobres en nombre de la Guardia del Cardenal, aunque habiéndose convertido ya en rutina este generoso gesto, no le prestaron mayor atención.

* * *

Tercera semana

Los lujosos pasillos de la capitanía de la guardia del cardenal están normalmente en silencio, pero esta mañana parece ser una excepción. Desde el exterior del cuartel llega una algarabía que se va acrecentando. Al poco, los pasos apresurados de un ordenanza que se detiene frente a la puerta del Coronel y golpea con los nudillos.

El Coronel, ya irritado por el bullicio que llega a través del patio hasta su ventana, responde gritando con impaciencia.

-¿Quién es?

La voz al otro lado de la puerta titubea un momento y finalmente se decide a contestar.

-Señor, perdone que le moleste, pero creo que... bien... fuera... esto...
 

Impaciente, el coronel se levanta ante las indecisiones del joven soldado y se acerca a la puerta.

-Por Dios, ¿es que no le han enseñado a ser claro hablando? De todas las palabras inconexas, lo único que he entendido es que es algo que pasa fuera, así que vayamos a ver. Supongo que tendrá algo que ver con estos gritos de loco, ¿no?

El soldado, acompañándole dos pasos por detras y asustado tan siquiera de contestar, susurra un leve: -Ssssssssí señor.

Al final del pasillo, la puerta de un balcón da a la plaza frente el cuartel. En ella se escucha claramente cómo medio centenar de personas gritan y golpean los portones con fuerza. El coronel intenta entender los gritos, pero son caóticos.

De la puerta llega una voz ronca:

-Señor, piden pan. Esta mañana han venido diciendo que venían a buscar la hogaza de pan que se les había prometido a todos los que se presentaran hoy. Al negarles tal petición se han enfadado, y mientras iban llegando más y más. Se han agolpado en la plaza y no quieren marcharse.

-Muy bien, capitán. Han actuado correctamente. Acompáñeme.

Dicho esto, abre la puerta que da al balcón y sale al exterior, y bajo la mirada de los hombres agolpados en la puerta alza los brazos pidiendo atención. Como si formara parte de una coreografía ensayada, todos callan.

-Buenos súbditos de Su Majestad, desconozco quién puede haberos dicho que aquí damos hogazas de pan, pero si tenéis hambre no acudáis a los cuarteles, sino a la Cofradía de la Caridad, donde alguno de sus abnegados miembros os dará... -El discurso se ve bruscamente interrumpido por el romper de un cristal detrás suyo; seguidamente, los reflejos del coronel le ayudan a esquivar otra piedra dirigida directamente a su cara, pero sin conseguir evitar una pella de barro que se estrella en su mejilla. Con cara de enfado, el coronel decide emprender una retirada estratégica al interior del balcón.


Una vez dentro e intentando infructuosamente tranquilizarse, da órdenes al capitán de "disolver a esa panda de animales como sea necesario". El capitán sale con una escolta de hombres armados empujando y gritando: "NO VAMOS A DAROS NADA, ASÍ QUE MEJOR QUE OS MARCHÉIS AHORA".

Al ver que, al contrario de marcharse, cada vez se vuelven más violentos, grita: "¡FUEGO DE ADVERTENCIA!". Inmediatamente, la mitad del pelotón dispara al aire, mientras la otra mitad apunta a la muchedumbre. Esto hace que la gente salga corriendo y se disperse. Los militares vuelven a entrar en el cuartel y se da el incidente por terminado.





* * *

EL CABALLERO DEL MES

El título de Caballero del mes corresponde a:

Guillaume de Foix
Por su gran labor de investigación y su entrega por administrar justicia.

EL PATÁN DEL MES

El título de Patán del mes corresponde a:

Emile Goulet
Por desertor, cobarde y posible traidor.

NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • Fray Bernard ha sido nombrado Ministro de Exteriores.
  • Jean-Luc Hullin ha sido nombrado Aide de Chambre de General.
  • Edmond Narcis d'Estrées ha sido nombrado Aide de Chambre de Teniente General.
  • Le Marquis de Lemaitre ha sido nombrado Gobernador Militar de Ille de France.
  • Guillaume de Foix ha sido nombrado Gobernador Militar del Languedoc.
  • Joss Len Beaumont, Ch.d'H. ha sido nombrado Gobernador Militar de la Loire.
  • Julius Kern ha sido nombrado Aide de Chambre du Dauphin.


CARGOS PARA EL MES DE OCTUBRE
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Capitán Escolta Real Capitán de Guardia Real 9Gob.Mil.París
Capitán Escolta CardenalCapitán Guardia Cardenal 7Gob.Mil.París
Abanderado Escolta Real Subalterno Guardia Real 9Gob.Mil.París
Abanderado Escolta CardenalSubalterno Guardia Cardenal 6Gob.Mil.París
Chancellor Vicario 11Arzobispo

CARGOS PARA EL MES DE NOVIEMBRE
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Soldados escolta Real Soldado Guardia Real 8Capitán Escolta
Soldados escolta Cardenal Soldado Guardia Cardenal 5Capitán Escolta
Oficial diocesano Vicario 10Arzobispo

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 1 de noviembre de 2013, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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