Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE ABRIL DE 1645

¡DECIDLE AL ABEJORRO DE VUESTRO AMO QUE BUSQUE FLORES EN OTRO JARDÍN!
Le Baron de Muzillac

GACETA MILITAR

Sobre el cerro ondeaba el pendón enemigo. El bastión estaba custodiado por varios efectivos, unidades bien pertrechadas. El teniente coronel de los Mosqueteros del Rey observaba junto a sus oficiales el objetivo.

-Demasiado fácil, ¿no creéis? -comentó El Capitán Dupont.

El teniente coronel les hizo fijarse en ambos flancos del cerro, entre el soto bosque surgían varios destellos metálicos que el sol iba pincelando de manera caprichosa.

-Deberíamos confirmar la presencia de baterías enemigas en ambos flancos apuntando a la ladera del cerro. Si es así nos deberíamos hacer con ellas antes de tomar el bastión del enemigo. Debe ser algo rápido y certero, capitán Dupont.

-Perdóneme mi teniente coronel pero yo seré el que le acompañe a tomar el cerro. Yo soy mal artillero y si tomamos los cañones debemos saber usarlos contra ellos.

-Fíjense en los soldados que custodian la enseña enemiga, incluso en el resto de la tropa... -El teniente coronel de los Mosqueteros del Rey reflexionaba con sus oficiales -no soy capaz de distinguir oficiales entre ellos, apenas algún suboficial... ¿Será que los hemos eliminado a todos en un mes de campaña? -todos rieron la ocurrencia-Sin duda son carne de cañón, esperan que subamos a por ellos y no dudarán en disparar sus baterías en cuanto estemos cerca aun disparando a sus propias tropas. Sus verdaderos efectivos deben aguardar tras la ladera de la montaña. Asegurémonos de ello y en cuanto tomemos esas piezas de artillería que se apunte a las posibles tropas allí agazapadas y que se descargue toda la munición sobre ellas.

Horas más tarde, sin que el enemigo hubiera reparado en ello, los Mosqueteros del Rey con su teniente coronel a la cabeza subían rápidamente hacia el bastión enemigo que coronaba el cerro. Las tropas enemigas situadas en la cumbre quedaron desconcertadas ante tan imprevisto y rápido avance. Los suboficiales al mando tardaron en reaccionar, como si esperaran algún acontecimiento o señal. Y cuando quisieron atolondradamente dar las ordenes de atacar se vieron desbordados por la efectividad de los Mosqueteros.

Desde la falda posterior de la montaña, el oficial al mando de las tropas enemigas esperaba con desazón mientras dirigía la mirada a ambos flancos. No comprendía la tardanza, pero una descarga de fuego artillero sobre sus efectivos fue suficiente para hacerle entender la situación. No podían quedarse allí, y si se retiraban, los obuses, ahora franceses, diezmarían drásticamente sus fuerzas. Solo quedaba atacar y subir al cerro, tenía la certeza que los franceses, al contrario de sus compatriotas, no abrirían fuego artillero sobre sus propios efectivos, máxime siendo Mosqueteros del Rey. La segunda descarga artillera los cogió en plena orden de carga sobre el cerro. No se había equivocado, a poca distancia de la cumbre cesó el fuego artillero. Contemplando con asombro cómo los Mosqueteros del Rey iban aniquilando a las fuerzas que aún defendían el bastión, descubrió la figura del teniente Coronel de éstos. Osado y bizarro, lanzando estocadas y disparando a la vez, se iba aproximando a la bandera.

Y mientras veía a ese Teniente Coronel obstinado en la toma del cerro, azuzó a sus hombres para llegar a auxiliar a sus compatriotas y defender su bandera con un "muerte a los franceses". Los oficiales rivales se miraron desde lejos y ambos comprendieron que la lucha sería realmente a muerte...

El teniente coronel de los Mosqueteros del Rey, tras limpiarse las manos ensangrentadas en el paño del pendón conquistado, y hacer el ademán de intentar sacudirse las manchas de sangre y barro de su casaca, lanzó la tela de la antigua bandera enemiga al suelo. Miró el mástil, ahora sin enseña, y quedó pensativo. El capitán Dupont exhibió una sonrisa de oreja a oreja mientras sacaba del interior de su casaca un lienzo bien plegado. La tela, azul y con una gran flor de lis dorada, se izó y quedó ondeando sobre el cerro.

-Mi esposa es una experta bordadora -apostilló el capitán Dupont.

-En cuanto volvamos a París espero que me presentéis a vuestra dama pues la mía din duda querrá pedirle ayuda para alguna labor -comentó el teniente coronel mientras ambos sonreían-.

-Debo pediros una promesa, mi Teniente Coronel: si caigo en combate, os ruego me llevéis de regreso a casa envuelto en esa enseña...

-Lo lamento capitán Dupont pero no puedo haceros tal promesa, la incumpliría. -Ante el asombro de su capitán el teniente coronel de los Mosqueteros del Rey se explicó: -Si el enemigo mata a uno de los mejores oficiales del Rey, y a mi amigo, no os quepa duda que no dejaré enemigo vivo mientras me quede un hálito de vida. Y quizás sea un alocado empeño, pero moriré exterminando a todos los que pueda.

-No me quedará otro remedio que compartir con vos la enseña, y que juntos nos lleven a casa envueltos en ella.

-¡Que así sea! -rieron ambos y se abrazaron.

Christian Brass de Creville recordó a aquel otro oficial de los cadetes de Gascuña, el más valiente de todos con los que había combatido, aquel que lo sacó moribundo del campo de batalla para llevarlo a París. Y volvió a repetir para sí esas palabras. "Si el enemigo mata a uno de los mejores oficiales del Rey, y a mi amigo, no les quepa duda que no dejaré enemigo vivo mientras me quede un hálito de vida."


* * *

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

Por medio de la presente se ordena la detención inmediata de André du Calamar. Existen pruebas que lo vinculan a la tentativa de asesinato del Ministro y Mariscal de Francia Lestat du Pointlac.

Todo aquél que conozca alguna pista sobre el paradero del fugitivo, deberá comunicarlo, de inmediato, a la autoridad competente. De no ser así, el encubridor será acusado de colaboración con el prófugo.

Joseph LeMaître
Gobernador Militar de París


* * *


"A la vera del camino
entre paja y polvo vino,
ocultándose, escondido,
en un carruaje metido..."

En su carta él la explica
que fue amor y no capricho,
que si marcha es por ella,
son los gajes del destino

No quisiera involucrarla
por actuar con desatino,
mas volverá a buscarla
y su perdón será pedido

"A la vera del camino
entre paja y polvo vino,
ocultándose, escondido,
en un carruaje metido..."

Odio y amor, pecado cometido,
marcha y fuga, oculto destino,
paga y quehaceres, huir escondido

¿Será un primer acto?, teatro en vivo.
¿Será un preludio?, papel bien fingido.
¿Será una gran farsa?, cómico deslucido.

"A la vera del camino
entre paja y polvo vino,
ocultándose, escondido,
en un carruaje metido..."

Hibou

Nota: Hibou nunca ha pretendido plagiar ni asumir como propios los versos de otros autores. Es un cómico, por lo que recita tanto versos propios como ajenos para comentar lo que acontezca en cada momento. No se atribuye al firmar la autoría de los versos sino que es él el que lo expone o cita. Este mes son los versos de "La tinta sin tintero", de Andrés Coplero.

Segunda semana

-¡QUÉ CLASE DE INSULTO ES ÉSTE! ¡DECIDLE AL ABEJORRO DE VUESTRO AMO QUE BUSQUE FLORES EN OTRO JARDIN!
De esta iracunda manera echó el Baron de Muzillac al cochero que, a media tarde, tuvo la osadía de presentarse en su mansión preguntando por mademoiselle Eleonor d'Yberville, asegurando traer para ella un mensaje de su amo el Chevalier Beaumont. El cochero, que casi se cayó al trastabillar escaleras abajo, se recompuso la librea y, con un gesto digno, se dirigió al carruaje. Dentro esperaba un Joss Len Beaumont, Ch.d'H. con el semblante serio e irritado, pues había oído los gritos.

-Dice que no, monsieur Beaumont.

-Lo he oído, lo he oído. Sube al pescante y vámonos de aquí.

-El cochero obedeció, y el coche partió raudo avenida abajo.

Tercera semana

Más que un palacete, la residencia de Baron du Pointlac parecía una fortaleza. Madame du Pointlac estaba irritada con el despliegue militar que, a través de cualquier ventana por donde mirase, podía ver en su jardín.

-¿Era necesario meter una compañía entera de pícaros en el jardín? -se quejó a su marido-. Están dejando los parterres y el césped hechos una pena.

-No son pícaros, ma cherie -respondió paciente su marido-. Son Mosqueteros de la Picardía, que es diferente. Y sí, son muy necesarios. Esta noche van a estar aquí el Ministro de Estado y el Ministro de la Guerra, y no puedo arriesgarme a que les suceda nada: Francia no puede permitírselo. Por eso he traído a los hombres en los que más confío, los que me han seguido al infierno y me han traído de vuelta: los Mosqueteros de la Picardía -aquí su voz adquirió un tono orgulloso mientras alzaba ligeramente la barbilla-.

-Como tu quieras, mon Maréchal -Pointlac notó el deje de ironía, pero no dijo nada-. Pero tengo ganas de que esta fiesta acabe de una vez. No porque no me gusten las fiestas, sino porque siento cada margarita pisada como si me pisaran a mí.

-Es que tú también eres una bella flor, querida -fue la elegante respuesta-. Y ahora, vamos: los invitados empiezan a llegar.

En efecto, los invitados empezaban a hacer acto de presencia: Fray Bernard, Le Baron de Muzillac, Joss Len Beaumont, Ch.d'H. y Jean Parrot, Ch.d'H., éste último con su dama. Apareció también un criado, vestido con la librea de la casa de Le Comte de Noisy, trayendo un mensaje: su amo llegaría tarde por problemas de agenda y exceso de trabajo.

En efecto, entrada la noche llegó el Ministro de Estado, disculpándose por la tardanza. En ese momento se estaba sirviendo vino marsellés en honor de Jean Parrot, Ch.d'H., y quenelles de brochet típicas de Lyon.

Terminada la cena, el recién nombrado Barón du Pointlac presentó su escudo heráldico y regaló a todos los invitados un rapier con dicho escudo en el pomo.

Cuarta semana

La nefasta representación que se perpetró en le Théatre Royale no detuvo a los insensatos que insistieron en asistir al teatro a sufrir semejante desaguisado. A destacar especialmente el palco en el que Fray Bernard, Joss Len Beaumont, Jean-Luc Hullin y Lucien LaFayette comenzaron bostezando desde el primer momento y acabaron en una animada partida de cartas.

Mientras tanto, en un palco vecino, Le Baron de Muzillac y su esposa asistían a la representación con visibles muestras de aburrimiento, mientras la juvenil voz femenina de Eléonor d'Yberville protestaba detrás de ellos:

-¿No podemos irnos ya? ¡Para esto no hacía falta salir de casa! ¡Prefiero tres semanas más de encierro!

-Considéralo parte de tu castigo por salir con un caballero sin haberme pedido permiso previamente -fue la seca respuesta.

Al acabar la obra y salir de sus palcos los asistentes, Joss Len Beaumont y la familia d'Arzac coincidieron en un corredor. Eléonor d'Yberville y Beaumont cruzaron una rápida y furtiva mirada pero, pese a lo breve de la misma, el detalle no escapó al sagaz Le Baron de Muzillac, que se dirigió al Mariscal y le espetó las siguientes palabras:

-Mariscal Beaumont, es bien conocido que os cansáis con mucha facilidad de las mujeres, y en este mismo instante deberíais daros cuenta de que os habéis cansado ya de mi hijastra. Id a buscar lo que sea que buscáis a otro lugar, y volved cuando hayáis aprendido a mostrar un poco de respeto a la virtud de una dama y su familia. Buenas noches.

Tras lo cual se dio la vuelta y siguió los pasos de su esposa, que arrastraba del brazo a la joven Eléonor pasillo abajo.


EL CABALLERO DEL MES

El título de Caballero del mes corresponde a:

Christian Brass de Creville
Por demostrar que la caballerosidad de nada sirve si no se complementa con valentía y arrojo en combate.

EL PATÁN DEL MES

El título de Patán del mes corresponde a:

André du Calamar
Por su cobarde huída de Paris, simulada o no, y el abandono en que deja a su dama.

NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • Christian Brass de Creville ha sido nombrado Mayor de Brigada (M15).
  • Emile Goulet ha sido nombrado General Quartermaster (M09).
  • Joss Len Beaumont, Ch.d'H. ha sido nombrado General de División (M07).

ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • Christian Brass de Creville anuncia que se presentará a Ayudante de División (M13).

CARGOS PARA EL MES DE MAYO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Aides de División Teniente Coronel 4 Jefes División
Ayte. del Cardenal Obispo 12 Cardenal



------------ Inicio de la estacion de VERANO ------------

CARGOS PARA EL MES DE JUNIO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro de Ciencias Brigadier o Baron 10 Min.Estado
Tte. Coronel Capellán Obispo 11 Coronel


AGRADECIMIENTOS

  • A Hibou, como cada mes.
  • A David, por la crónica militar.

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Sigo a tope de trabajo (cosa extraña en estos tiempos que corren), y además este mes no han ocurrido muchas cosas dignas de relato, pero por fin tenemos la crónica.

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 8 de junio de 2012, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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