Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE ENERO DE 1645

No son bonitos ni muy listos, pero hacen compañía y me divierten cuando me aburro.
Francois Vatel, pinche de cocina

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

Madrugada del lunes. París duerme. Un grupo de soldados a caballo, seguido de un carromato negro recorre raudo las calles de la ciudad. Sólo se detuvieron al llegar a una casa del barrio de Saint Honoré. Apeándose, los soldados formaron y el capitán de la guardia procedió a llamar a la puerta. -¡¡¡ABRID!!! ¡¡¡ABRID EN NOMBRE DE SU MAJESTAD!!!

Cuando se abrió la puerta, dos criados salieron blandiendo sendos bastones. Pero poco les duró el aire beligerante, pues los soldados procedieron a desarmarlos sin contemplaciones. El Capitán se dirigió a uno de ellos -¿Dónde está vuestro amo?¿Está en casa?- Pero ninguno de los criados contestó, quizás por un gran sentido del deber, aunque también el miedo entraba en la ecuación. Cuando el soldado iba a repetir la pregunta de modo más...contundente, una figura apareció en la puerta.

Era el Comisionado de Seguridad Pública Julius Kern. Con traje de caballero y rapier al costado.

-¡¡Capitán!! Explicaos. ¿Cuál es el motivo de que acudáis a mi casa a perturbar la paz?

El soldado se puso rígido y saludando, se dirigió a monsieur Kern - Mi Teniente General, venimos a detenerle. Aquí está la orden -dijo, a la vez que extendía un papel al Comisionado -Entregue el arma Vuestra Merced.

Julius Kern arrancó el papel de las manos del Capitán ignorando sus últimas palabras. Los ojos del Comisionado pasaban a toda velocidad por la orden de detención hasta detenerse en un nombre. El firmante - Joseph Lemaître. Gobernador Mililtar de París - En un gesto de furia, apretó los puños arrugando el papel, a la vez que miraba a los soldados. El capitán de la guardia repitió la orden de que entregara las armas y se puso a la defensiva. En un movimiento mecánico, el todavía Comisionado de Seguridad Pública desenfundó el rapier e hizo entrega del mismo al soldado. Dejó la pistola sobre la mesa y, poniendo un pie sobre una silla, sacó de su bota una herrezuela que depositó junto a la pistola. Girándose hacia su criado dijo:

-Joseph, traeme la pipa y el tabaco, creo que estare un tiempo fuera de casa.

El grupo de soldados custodiaron al detenido hasta el carromato. Abrieron la portezuela del mismo y Julius Kern se subió. En ese momento se acomodó y se puso a reflexionar, ignorando la otra figura que iba en el interior, hasta que la voz del Mariscal Lemaître le interrumpió.

-Comisionado Kern... Hablemos...

Justo en ese momento se iniciaba una veloz marcha a la Bastilla.


* * *

El Subsecretario de Justicia examinó con un suspiro el pliego que le acababa de llegar. Desde el regreso de Su Excelencia el Ministro a sus tierras en Foix, en parte por motivos de salud y en parte para reconstruir su arruinada hacienda, el trabajo y las responsabilidades se le multiplicaban. Por suerte, el próximo mes se nombraría un nuevo Ministro y por fin volverían las cosas a su cauce, devolviéndolo a él al confortable plano secundario en el que siempre había medrado. Volvió a suspirar y se concentró en la lectura:

Acta levantada por el notario Pierre de Fermat, Jurista asistente en el caso del apaleamiento del Editeur Christian Brass de Creville. París Julio de 1644.

Se hace constar que en todas las diligencias efectuadas en este caso asisten como médico forense Philibert Guibert y el propio letrado Pierre de Fermat como notario, dando fe que en ningún momento se han realizado interrogatorios forzados y que todas las declaraciones y confesiones se han obtenido sin volencia ni coacción.

Diligencia primera:

Gracias a la labor del agente Javert que realizaba un seguimiento del grupo de delincuentes habituales formado por Jean Valjean (cabecilla), Félix Tholomyès, Eugène François Vidocq, M.Listolier, E.Fameuil, y R.Blachevelle. Puede cerciorarse del encuentro de estos y el criado personal de Joseph LeMâitre (Barón de Noisy). En tal encuentro se realiza un pago por parte de Gimblou, el sirviente del Barón al cabecilla del grupo Jean Valjean, realizandose una contratación de servicios.

Según el agente Javert, le es fácil asociar tales individuos tras leer la descripción efectuada por el agredido Christian Brass de Creville sobre los seis atacantes, y en concreto con la descripción del cabecilla Jean Valjean (hombre alto de mandíbula prominente, cicatriz en el mentón pelo pajizo ensortijado y con un defecto característico en la pronunciación) El agredido describe claramente un seseo característico al acercarse el cabecilla una vez terminada la paliza y espetarle: "No volváis a molestar a vuestro amigo Joseph"

Diligencia segunda:

Tras la declaración del agente Javert, y siendo testigo de la contratación por parte de Gimblou el criado personal del Barón LeMâitre. Se realiza la detención y el interrogatorio de los presuntos sicarios. Tras ser detenidos y reconociendo al agente Javert, Jean Valjean (cabecilla), Félix Tholomyès, Eugène François Vidocq, M.Listolier, E.Fameuil, y R.Blachevelle reconocen ser los causantes del ataque al Editeur, que a su vez reconoce a la mayoría de los agresores. El cabecilla Jean Valjean, declara y reconoce haber sido contratado, pagado por el sirviente personal de Joseph LeMâitre para realizar el "servicio" contra el editeur Christian Brass de Creville.

Diligencia tercera:

Se toma declaración al criado personal de Joseph LeMâitre. Tras conocer que el agente Javert es testigo de la contratación, y que tanto las descripciones del Editeur corresponden a los individuos que contrató, como el reconocimiento de estos por parte del agredido y la propia confesión de los sicarios y el jefe del grupo Jean Valjean atestiguan que él pagó y contrató la agresión; para no complicar más su situación, y en vista de los testimonios probatorios, confiesa con arrepentimiento haber efectuado y pagado el "servicio" por orden de su señor. Así pues damos fe de que Gimblou, el criado personal de Joseph LeMàitre, reconoce y confiesa ser el el que pagó a Jean Valjean (tal y como acredita el agente Javert) para que su grupo apaleara al editeur Christian Brass de Creville. Por orden expresa y con el dinero entregado por el propio Joseph LeMâitre a su sirviente.

Y para que así conste, y tras el examen medico efectuado por el médico forense de todos los declarantes en cada una de las diligencias, que certifica: que no existe agresión ni violencia empleada en ninguna de las declaraciones y confesiones realizadas.

Firmo como notario y jurista en Julio de 1644. Pierre de Fermat

Dejo en acta mi absoluta convicción matemática de que queda demostrada matemáticamente conforme al último teorema, que la elipsis formada por el patrón de conducta y los hechos establecidos constatan la veracidad de todas las diligencias efectuadas.



Segunda semana

Ya hace unos días que hemos empezado a ver que algunos parisinos lucen en la capa o en el sombrero (y, en el caso de las damas, en el vestido) un pequeño lazo amarillo con una mota negra en él. Este Secretario tiene que confesar que durante la primera semana no le dio importancia a la moda, pero ahora parece que el uso del lacito va en aumento. Tras algunas indagaciones sobre el significado y la naturaleza de este lazo, lo único que hemos obtenido es la promesa de que su significado se desvelará en la Gazette.


* * *


Lo importante de la razón no es tenerla,
ni tan siquiera está en llevarla,
la importancia reside en usarla.
y en tal empeño, no perderla.

Hibou

Nota del jugador:
Hibou nunca ha pretendido plagiar ni asumir como propios los versos de otros autores. Es un cómico, por lo que recita tanto versos propios como ajenos para comentar lo que acontezca en cada momento. No se atribuye al firmar la autoría de los versos sino que es él el que lo expone o cita. Este mes son los versos de CATÄLIA, acto IV escena III: La Emperatriz Beatriz a Raúl.


Tercera semana

La bella Charlotte Pézet se encontraba muy feliz asida al brazo de Christian; estaba algo preocupada por el duelo que su amado tenía la cuarta semana pero Christian le había hecho ver, haciendola reír como siempre, que era una tontería preocuparse antes de tiempo. Tenía esa capacidad de reír y hacerla reír en todas las situaciones por difíciles que fueran. Le gustaba que hubiera cambiado de club, y aunque no entendía por qué no lo había hecho antes ni por qué no había elegido uno mejor pudiendo, prefería no preguntárselo, pues Christian tendría buenos motivos para ello y prefería no molestarlo con esas minucias. Pero la conocía tan bién que riendose dulcemente le dijo: "Somos humildes Charlotte, nos corresponde ser siempre consciente de ello, me han dicho que en los clubes más refinados nos llamarían la atención por reírnos tanto... Se creerían que nos reímos de ellos". Ambos rieron y él le aclaró: ¿Ves? No estaríamos a gusto en un club más refinado, tendrías que tapar esa linda sonrisa con la que me iluminas a cada instante...


Fueron llegando los invitados, Christian saludó a Lucien Lafayette, y fue Charlotte la que al ver y apreciar el defecto de cojera de su invitado no dudó en ponerse a su lado y cogerse a su brazo que no soltó en casi toda la velada. Charlotte, en tono quedo para que quedara entre ellos, le comentó a Lucien: "Sabéis, de pequeña tuve un defecto de cojera durante unos años, me molestaba mucho sentirme observada por todos, por suerte con el tiempo se me curó aunque tuve que llevar alzas durante bastante tiempo. Si os parece bien, haremos como si fuéramos amigos de siempre y que me ayudáis a mi en una torcedura de tobillo, así si nos miran podéis estar seguro que es a ambos, y nunca sabréis si las miradas son por nuestra cojera compartida o por la envidia que nos tienen por ser almas gemelas durante toda la velada". Christian, comprendiendo la situación, le lanzó un beso al aire a su amada.


Charlotte estaba encantada con su "alma gemela" de velada pues resultó mostrarse muy interesado en conocer los asuntos culturales de la cité: Las obras de teatro que se estaban representando; los poetas y escritores de moda; el virtuosismo de los músicos franceses y otros temas artísticos. Gracias a las veladas en el Salón Literario de Mme. Lili Montparnase, Mlle. Pézet pudo comentarle con todo detalle las cuestiones literarias más interesantes del momento. Lucien disfrutaba tanto que olvidó por completo su cojera, Charlotte le comentó que sería un placer presentarle a los escritores y también al amigo Molière o "Poquelín", como ella aún lo llamaba de vez en cuando.


Llegó un joven pelirojo, de porte gallardo y de modales finos. Christian tuvo el honor de presentarlo diciendo que seguramente sería uno de los más insignes militares de Francia, cosa que hizo sonrojar al muchacho, y Charlotte le pidió que disculpara las bromas y maneras de su amado, pero luego con voz muy dulce le hizo saber: "No dudéis que si Christian dice eso de vos aunque con su tono bromista tan característico, es que apuntáis maneras, no suele bromear con el ejercito a no ser que sea él el protagonista". Luc Bressignon agradeció el detalle e insistió durante toda la velada para que Christian contara sus acciones en el frente. Christian no es dado a contar hazañas bélicas y siempre rehuye el tema, pero la mirada de Charlotte ante la insistencia de Luc Bressignon hicieron que finalmente claudicara. "Caballero siento desilusionarle, pero yo soy un auténtico desastre en el campo de batalla, mi arrojo y mi empeño solo han conseguido que casi muera en el frente, a lo que Charlotte recordó y contó a los presentes las pésimas condiciones en las que volvió a París, antes incluso de que acabara la campaña, debido a la gravedad de sus heridas. Christian quitó hierro al asunto y relató su otro percance al ser capturado por el enemigo, "suerte de haber tenido a un compañero como Ethan Villon que siempre me dio ánimos, incluso cuando planeábamos escaparnos, y cómo no por la inestimable ayuda de André du Calamar, que pago nuestro rescate; sin él posiblemente aún anduviera intentando escapar..." Es una lástima no poder contar con la compañía de julius Kern; sin duda alguna el sí es un ejemplo a seguir, sus acciones militares no son sólo valerosas sino además brillantes. Yo he luchado a su lado y puedo ser testigo de su capacidad militar, él sí consigue ascensos y buenos botines, pues al contrario que yo que sólo me guío por el corazón, él utiliza su capacidad e ingenio en el frente".


Merchan du Rivaleau parecía algo más tímido, aunque compartió las continuas risas y bromas del anfitrión y estuvo interesado en todos los temas que se trataron durante la velada. Se habló de muchos temas, pero ninguno de los presentes quiso comentar nada sobre la Gazette, aunque comentaron los lazos amarillos y Charlotte repartió lazos para todos que al salir todos llevaban luciendo en su pecho (quizás sólo por cortesía hacia la amable dama y anfitriona). Antes de despedirse, todos brindaron y compartieron risas de nuevo con Christian cuando bromeó con los efectos del alcohol. Sin duda Charlotte pasó una velada encantadora y todos los presentes desearon repetir la velada el mes próximo, "sin duda caballeros, resérvense una semana si pueden, ya estaremos en contacto". Al despedirse de Lucien Lafayette Christian le sonrió y le comentó: "hasta la semana que viene, será un honor volver a veros".

Salieron del Club Charlotte y Christian cogidos del brazo, el frío era intenso pero parecía que a la feliz pareja no le afectara. "Lástima que no haya podido acudir Parrot, me agrada mucho su compañía, Christian". "Probablemente fue a nuestro antiguo club y Crispín no supo verle y conducirle al nuevo, a mi también me gusta su compañía querida. ¡Mira la luna! te está guiñando un ojo la muy pícara", "No seas bobo Christian" y ambos se fundieron en un beso bajo la mirada atenta de la luna.

* * *

Mientras tanto, en L'Epée D'Or coincidían casualmente André du Calamar, Jean-Luc Hullin, Jean Parrot, Ch.d'H. con Evelyne Garabedien y Lestat de Pointlac con Lili Montparnasse. Las protagonistas fueron las damas, que estuvieron charlando y criticando a sus parejas hasta altas horas de la madrugada.

Cuarta semana

La casa del flamante Ministro de Estado hierve de actividad. La agitación es tal que el Palacete se queda pequeño. El Mariscal Lemaître está en el despacho, fumando su pipa y aguardando el nacimiento de su primogénito. El Mariscal no deja de pensar en lo que está sucediendo en esos momentos. Las noticias no son buenas, el parto se está complicando y el bebé no termina de llegar. Tanto la madre como la criatura podrían quedarse en el trance. Agitando la cabeza, el Ministro destierra de su mente tan terribles pensamientos y sigue aguardando, las chupadas a la pipa cada vez más intensas. No puede dejar de observar los regalos que algunos amigos han enviado. Entre ellos el Barón de Muzillac, que ha remitido valiosos presentes; el más importante de ellos, una espada que había pertenecido a Francisco I, nada menos, y el Barón d'Arzac, que ha enviado un collar de piedras preciosas para la madre y un lujoso y decorado manual de esgrima para el padre y, en un futuro, para el hijo.

De repente un criado llamó a la puerta. Lemaitre ordenó que pasara. -¡¡¡Señor, señor!!! ¡¡¡Ha nacido!!! ¡¡¡Es un niño!!! -El Mariscal salió del despacho y acudió a informarse del estado de su esposa y del bebé.

Según ha podido saber este Secretariado Real, el nuevo hijo del Ministro de Estado goza de buena salud. No se puede decir lo mismo de su madre: Mme. Lacroix ha sufrido mucho durante el parto y necesitará algún tiempo para recuperarse, aunque su vida no corre peligro.


* * *


El frío intenso y el cielo despejado fue la tónica de la semana. Poca gente en las calles, todos intentaban guarecerse del crudo invierno, todos menos algunos que parecían haber quedado en la parte trasera del convento de las Carmelitas. Un André du Calamar serio, junto a su padrino Lucien Lafayette parecían esperar. Jean Luc Hullin, algo apartado parecía estar observando sin implicarse; cercano a él, el médico que Christian Brass de Creville había contratado para la ocasión. Unas risas se oyeron por el callejón anexo al convento; Christian Brass de Creville apareció junto a Joss Len Beaumont, que finalmente a última hora había accedido a ser su padrino.

-Perdonen el retraso caballeros; aunque creo que no hemos llegado tarde, es siempre una descortesía que otros esperen.

Christian, sonriente, saludó al médico y agradeció personalmente la asistencia al caballero Hullín. Saludó a Lucien Lafayette como si lo conociese de antes y a su Rival André du Calamar, que no le dirigió la palabra a nadie de los presentes y permaneció callado durante todo el encuentro.


Ante tal frialdad, Christian comentó:

-Por favor caballeros, comencemos cuanto antes, si no aún pereceremos todos con este frío tan intenso.


Los dos duelistas se desprendieron de algunas prendas de abrigo para facilitar los movimientos. Christian esperó, sonriendo como siempre, a que su rival iniciara sus movimientos. Recibió los primeros ataques de Calamar con soltura y expectante. De repente ante el asombro de todos los presentes, Brass de Creville realizó unos movimientos tan rápidos como contundentes, que sin duda tomaron desprevenido y con el hombro izquierdo descubierto a Calamar.


El ataque fue fulgurante y André du Calamar cayó herido de cierta gravedad. Su padrino Lucien Lafayette fue hacia él inmediatamente y Brass de Creville hizo una seña rápida al médico que había traído. André du Calamar intentó hacer un gesto para impedir los cuidados del medico, mas la herida era grave y no pudo terminar el rechazo. El médico, tras titubear por unos segundos, viendo el alcance de la herida comenzó su tarea de ayudar al herido.


Brass de Creville quedó serio por unos instantes para dirigirse a Calamar:

-Caballero, sabéis que no anhelaba heriros; sin duda alguna la fortuna a veces se posiciona al lado de los pelagatos como yo. Un mero golpe de suerte.

Y tomando un lazo dorado se lo entregó a Calamar como obsequio diciendo:

-Quizás os de más suerte si lo lucís en vuestro pecho la próxima vez.

Calamar no dijo nada, aturdido por el dolor. Entre el médico y su padrino Lucien Lafayette se lo llevaron hacia su casa.

Joss Len Beaumont estaba contento con la rapidez del encuentro, pues tenía aun que realizar varios preparativos. Nuevamente Brass de Creville agradeció al caballero Hullin su presencia. Este intentó felicitarle mas Christian, siempre sonriente, se lo impidió:

-Nunca es motivo de felicitación ni satisfacción el herir a un caballero francés, y menos si lo consideráis un amigo, aunque las circunstancias nos hayan separado.

Tras abandonar el lugar, la zona quedó desierta, las calles quedaron totalmente deshabitadas. El invierno parisino ha llegado con toda su dureza.

 


* * *

Otra clase muy distinta de duelo tuvo lugar en L'Epée D'Or: la disputa del título de Borracho Mayor de Francia. Muy temprano apareció el actual campeón, Jean Parrot, Ch.d'H., sorprendentemente acompañado de su dama, quien no suele ser amiga de este tipo de fiestas. Después de saludar a los que ya se encontraban allí, depositó sobre la mesa de concurso un enorme bulto que transportaba. Rasgó el envoltorio y mostró el contenido: un enorme copón de plata con una inscripción bellamente grabada: NUNC EST BIBENDUM. Después de dejar unos momentos para que los asistentes lo admirasen, pidió vino marsellés, lo llenó hasta arriba y se lo bebió entre aplausos. Pero cuando pidió silencio para hablar, todo el mundo escuchó unas frases que arrancaron exclamaciones de decepción:

-Messieurs, he traído este trofeo como símbolo del honor de ser el Borracho Mayor de Francia. Ahora mismo se supone que está en mi posesión, pero yo voy a donarlo al concurso anual, para que pase cada año al nuevo vencedor. Y digo donarlo porque no voy a competir por él: me hago viejo, mes amis, y los excesos se acaban pagando, así que este trago que me habéis visto tomar será el último de esta noche. Gracias a todos, y que gane el mejor. Ahora -y aquí se volvió a mirar a Evelyne-, si me disculpan, debo irme. Me espera una cena en otro salón.

Tras los primeros instantes de decepción ante la partida de Parrot, el resto de asistentes (incluyendo los que habían ido llegando durante la renuncia de Parrot) decidió continuar igualmente con el certamen. Se buscó a Joss Len Beaumont, Ch.d'H., aspirante al título y organizador del evento, pero éste no aparecía por ningún lado. Finalmente se despachó a un criado a su casa, y al rato éste volvió con la noticia de que se encontraba indispuesto y no podía acudir.

En medio del desconcierto, uno de los presentes dio un paso al frente, plantándose en mitad de la concurrencia, y dijo en voz alta:

-Pues bien, si hace falta un Borracho Mayor de Francia, yo me presento al título. ¿Quién quiere retarme?

Se levantó un mar de murmullos; alguno estaba tentado, pero nadie se decidió. Se oyó al fondo la voz de Ethan Villon: "Yo lo haría, pero no estoy en *-hics-* condiciones en este momento". Tampoco a Jean-Luc Hullin le pareció oportuno competir, así que por unanimidad se decidió otorgar el título de manera temporal a Merchant du Rivaleau hasta que surgiese un oponente digno.

De todas formas, la irregular forma de otorgar el título no fue obstáculo para su celebración: se bebió y se cantó largo rato, y las risas y cánticos llenaron los salones de L'Epée D'Or durante largas horas. Sin embargo, no todo fueron risas y alcohol: en un rincón, ajenos al bullicio, Rene Saint-Cyr y Fray Bernard mantenían una conversación teológica sobre los conceptos cristianos de "humildad" y "respeto".


* * *


La Bastilla. Nueve de la mañana. El Gobernador Militar de París y nuevo Ministro de Estado, Joseph Lemaître, estaba recibiendo las novedades del Capitán de la Guardia. El Mariscal escuchaba la aburrida perorata del soldado, mientras observaba, a lo lejos, en el patio, a un par de perrillos callejeros, de ninguna raza en particular, que se peleaban por un hueso. Asintió y, tras recibir el informe, dio permiso al militar para que se retirase.

El Mariscal siguió caminando por el patio. A pesar del frío, un cielo despejado hacía agradable el paseo matutino. Los perros seguían peleando. Estos canes eran comunes entre los soldados. Los recogían de la calle como mascotas y siempre les daban las sobras de la cocina. Las cosas entre ambos animales parecía que estaba pasando a mayores, visto el ruido que hacían, y Lemaître llamó a uno de los pinches de la cocina que pasaba por allí cargado con un saco de harina.

-¡Eh, muchacho!

El joven, de unos catorce años, se detuvo y dejó el saco en el suelo, aprovechando la llamada de su amo para hacer una pausa -¡Decidme, Señor!

-¿Quién es el encargado de estos animales? Llamadlo y que se haga cargo de ellos.

Menudo escándalo que hacen!

-Yo mismo me encargo, señor.

-Ven, acércate. ¿Cómo te llamas?

-¡Vatel, señor! ¡Para lo que gustéis mandar! -el muchacho dio una breve carrera y se plantó raudo frente al Ministro.

-¿Cuándo se recogió a estos animales, muchacho?

Mientras el pinche de cocina se sacudía harina del delantal, iba respondiendo al Mariscal. -Fui yo el que los recogió, señor, perdonadme si os han molestado. Es que estaban en la calle, muertos de frío y hambre y me dieron pena... No son bonitos ni muy listos, pero hacen compañía y me divierten cuando me aburro.

-No os turbéis, querido Vatel, no estoy enfadado con vos. Os llamaba para que les dierais otro hueso.

Parece que van a matarse por ese que tienen ahí!

-Tengo otro aquí, Excelencia. Con vuestro permiso se lo doy -y diciendo esto, arrojó el hueso a los canes que enseguida cesaron en la pelea. Ya tenían un hueso cada uno.

-Encargaos de que no monten escándalo. Los huéspedes de la Bastilla no tienen por qué ver turbado su descanso por cosa tan insignificante como esos dos -dijo Lemaitre señalando a los perros-. Por cierto, Vatel, ¿Cómo se llaman?

El pinche se rascó la cabeza antes de dar la respuesta. -Ese negro de ahí, con malas pulgas, se llama Julius, y el blanco, el más pequeño y que más escándalo monta, se llama Brass.

Lemaître sonrió-. Muy bien, muchacho. Retiraos y decid en la cocina que, por orden mía, os den unos bizcochos y un chocolate caliente.

-¡Muchas gracias, señor!- Vatel sonrió y se alejó a la carrera, volviendo a cargar el saco de harina y alejándose rápidamente.

Allí se quedó el nuevo Ministro de Estado. En el patio de la Bastilla, bajo un sol de invierno, divertido del lance que acababa de suceder.

 


EL CABALLERO DEL MES

El título de Caballero del mes corresponde a:
 

Jean Parrot, Ch.d'H.
Porque no sólo es el alma de las fiestas, sino también el que ha intentado aportar más sensatez y cordura a todos.

EL PATÁN DEL MES

El título de Patán del mes corresponde a:
 

Christian Brass de Creville
Por ser capaz de ganar un duelo y ponerse a todo el mundo en contra por ganarlo. El ídolo caído, un artista de la pluma que, incapaz de rubricar su popularidad con un duelo que no hubiera acabado con él, ha preferido sucumbir al pánico ante una posible muerte, quedando en evidencia ante propios y extraños. Esperemos que Cyrano de Bergerac tenga compasión de él.

NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • Le Baron de Lemaitre ha sido nombrado Ministro de Estado.
  • Le Baron d'Arzac ha sido nombrado Ministro de la Guerra.

ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • André du Calamar anuncia que se presentará a Canciller de Finanzas (C07).
  • André du Calamar anuncia que se presentará a Ministro de Justicia (C08).
  • André du Calamar anuncia que se presentará a Comisionado de Seguridad Pública (C09).
  • Fray Bernard anuncia que se presentará a Comisionado de Seguridad Pública (C09).
  • Christian Brass de Creville anuncia que se presentará a Comisionado de Seguridad Pública (C09).
  • Emile Goulet anuncia que se presentará a Canciller de Finanzas (C07).
  • Emile Goulet anuncia que se presentará a Ministro de Justicia (C08).
  • Emile Goulet anuncia que se presentará a Comisionado de Seguridad Pública (C09).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Canciller de Finanzas (C07).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Ministro de Justicia (C08).
  • Julius Kern anuncia que se presentará a Comisionado de Seguridad Pública (C09).
  • Joss Len Beaumont, Ch.d'H. anuncia que se presentará a Maréchal de France (M01).
  • Le Baron de Lemaitre anuncia que se presentará a Ministro de Justicia (C08).
  • Le Baron de Lemaitre anuncia que se presentará a Maréchal de France (M01).
  • Le Baron de Lemaitre anuncia que se presentará a Inspector General de Infantería (M04).
  • Jean Parrot, Ch.d'H. anuncia que se presentará a Ministro de Justicia (C08).
  • Jean Parrot, Ch.d'H. anuncia que se presentará a Comisionado de Seguridad Pública (C09).
  • Lestat de Pointlac anuncia que se presentará a Canciller de Finanzas (C07).
  • Lestat de Pointlac anuncia que se presentará a Comisionado de Seguridad Pública (C09).
  • Lestat de Pointlac anuncia que se presentará a Inspector General de Infantería (M04).

  • Le Baron d'Arzac anuncia que se presentará a Canciller de Finanzas (C07).
  • Le Baron d'Arzac anuncia que se presentará a Maréchal de France (M01).
  • Le Baron d'Arzac anuncia que se presentará a Inspector General de Infantería (M04).




CARGOS PARA EL MES DE FEBRERO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro de Justicia Brigadier o Baron 8 Min.Estado
Canciller de Finanzas Brigadier o Baron 10 Min.Estado
Comis.Seguridad Publ. Coronel o Chevalier 6 Min.Estado
Maréchal de FranceGeneral o superior 12 Rey
Inspector Gral.Infant. Tte.General o superior 10 Min.Guerra
Inspec.Gral.Caballeria Tte.General o superior 12 Min.Guerra


------------ Inicio de la estacion de PRIMAVERA ------------

CARGOS PARA EL MES DE MARZO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro del Bienestar Brgder. o Baron 10 Min.Estado
Ayudante General General o superior 8 Maréchal France
Jefes de Ejercito General o superior 10 Maréchal France
Aide camara Maréchal Teniente Coronel 6 Maréchal France
General capellán Arzobispo 13 Maréchal France
Jefes de Brigada Brigadier General 6 Inspectores Generales

AGRADECIMIENTOS

  • A Sergio, por los relatos de la detención de Julius Kern, del parto y del "cameo" de Vatel ;-)
  • A David, por los relatos del duelo y de la fiesta de la tercera semana.
  • Y, como siempre, al misterioso Hibou.

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Ya habéis visto que, tal como dijimos, han vuelto las secciones de "Caballero del mes" y "Patán del mes". El "motivo" que aparece bajo cada nombre lo elegiré de entre todos los votos que me lleguen para cada ganador (criterio: el que más me guste en cuanto a agudeza y/o calidad literaria, esté yo personalmente de acuerdo o no, que para eso soy imparcial). También me reservo el derecho de combinar dos o más motivos que me gusten en uno solo, como he hecho en este caso. Lo que no voy a hacer es revelar los nombres de los autores, ya que se perdería el anonimato de las votaciones. Si el autor desea revelar su identidad, por supuesto puede hacerlo en la lista, pero quizás se gane enemigos... ;-)

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 2 de marzo de 2012, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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