Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE JUNIO DE 1643

Al menos en el frente se debe estar fresquito.
Oído en L'Epée d'Or

GACETA MILITAR

Afueras de Rocroi

Anochece en el campamento de los Cadetes de la Gascuña. Se escucha la voz alegre de las tropas. Los cadetes se emborrachan y cantan pues saben que quizás mañana algunos compañeros ya no estén para volver a hacerlo juntos. Poco a poco las voces van callando y el acantonamiento queda sumido en la oscuridad con el unico resplandor de las pocas hogueras que iluminan la zona.
Con las primeras luces el ruido es totalmente diferente. Se escuchan las voces de los mandos preparando a los hombres y el sonido de los pertrechos de batalla al ser recogidos por éstos.

Unos soldados que trajinan barriletes de pólvora ven a Julius Kern salir del campamento acompañado de una patrulla de seis hombres. Van ligeros y a paso rapido.

-Parece que el mayor se trae algo entre manos -comenta uno.
-Lo vi hablando con el Brigadier hace un rato -el otro mira cómo se alejan entre las hierbas altas mientras se santigua y pide a Dios que cuide de ellos.

A una hora de camino a paso ligero, el mayor Kern y sus hombres alcanzan una pequeña senda que serpentea entre los arboles. La siguen durante un trecho, con cuidado de no dejar rastro de su paso, hasta que alcanzan un pequeño grupo de rocas donde ven una posición ventajosa para preparar una emboscada. El Brigadier cree que es muy posible que por ese camino intente pasar algun correo o un carro de víveres con destino a la ciudad y ve muy conveniente interceptar el envio. Tras lo que vendría a ser una hora de espera, los Cadetes escuchan a lo lejos unos ruidos que se van acercando. Demasiado ruido para ser un solo jinete, lo que hace que se agazapen mejor tras las rocas y los arbustos que han preparado a modo de cobertura. Al poco ven como se acerca una patrulla de 4 soldados enemigos flanqueando un pequeño carro que es guiado por por un civil y a cuya vera en el pescante viaja sentado el que parece ser el oficial de la patrulla.

No lejos de allí, un campesino afanado en recoger cuantas cebollas pueda antes de que los soldados de uno u otro bando se las quiten escucha como el sonido del campo es roto por por un enorme estruendo. Mira al cielo, extrañado en parte porque no hay rastro de nubes y en parte porque ese trueno ha sonado de forma muy extraña. Durante unos segundos observa el bosque con atención y se apresura más todavia en meter cebollas en el saco.
En el camino, tras disiparse la humareda de los mosquetes, yacen los cuatro soldados en el suelo. El oficial caído en la parte trasera del carro tiene la sesera esparcida sobre la lona que tapa los bultos. Sólo el conductor del carro, con un semblante mezcla de sorpresa y miedo, continúa en su sitio y no opone ninguna resistencia cuando los cadetes salen al paso.

Al ver el contenido del carro, pan, queso, barriles de vino y unos pollos, el Mayor Kern exclama:
-Bien, señores, bien. ¡Parece que hemos cazado la cena de hoy!
Sin perder tiempo, registra al oficial y le coge una bolsa del cinto.
-¡Retirad el cuerpo de una vez, no sea que el pan de hoy termine por ser mas holandés de lo que ya es!
Una vez despejado el carro y dejando maniatado al conductor en medio del camino, se ponen en marcha de regreso al campamento.

Requesens

La cara trágica de esta campaña se vivió en el frente sur, en Cataluña, donde pereció Philippe Bigot en una escaramuza de su unidad contra un grupo de españoles atrincherados en la masía de Requesens, a pocas millas de La Jonquera. Hubo fuego cruzado, y finalmente la unidad se lanzó a un sangriento asalto y tomó la masía y las pocas casas que la rodean, pero Bigot, que encabezó fieramente el ataque, cayó mortalmente herido por una descarga de mosquete.
 


R.I.P.
Rogad a Dios por el alma de

FELIPPE BIGOT

[Cruz para la tumba]
del Regimiento de Cazadores de Montaña

Su familia y amigos agradecerán
UNA ORACIÓN




ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

En una sencilla ceremonia, se bautizó juntos a los retoños de Lestat de Pointlac y Philippe Valmont. Estaba previsto que fray Marcel oficiase el Sacramento, pero una inoportuna enfermedad le ha impedido moverse del lecho del dolor durante todo el mes. Asistieron Le Baron d'Arzac, Le Baron de Lemaitre, le Viscomte d'Alembert y Jean Parrot, Ch.d'H., algunos de ellos gracias a un permiso especial del Estado Mayor.

Segunda semana

El calor ha mantenido encerrados en sus casas a los pocos parisinos que no se encuentran luchando por Francia. Estos Secretarios han osado asomarse a las calles, y no se veía ni un alma cruzándolas. Un panorama desértico y desolador.

Tercera semana

El ambiente vivido durante la tercera semana ha sido parecido al de días anteriores, con la salvedad de que algún caballero, en un ataque de imprudencia, decidió intentar la práctica de la esgrima, pero desistió al poco rato ya que el sudor llegaba incluso a anegarle los ojos, impidiéndole ver. Otra semana sin otra actividad que refugiarse del calor.

Cuarta semana

Aunque no queda mucha gente en París, los que permanecen en la ciudad intentan mantener el ambiente que la caracteriza. Jean Parrot, Ch.d'H. acudió a L'Epée D'Or con Evelyne, y una vez allí susurró unas palabras al oído del encargado del local mientras deslizaba unas monedas en su mano. Éste asintió obsequiosamente, y la pareja fue conducida a un pequeño patio trasero donde una mesa con bancos y sillas quedaba resguardada del sol por unos rosales trepadores.
-No es un sitio muy grande, pero es fresquito -explicó Parrot a Evelyne. Mucho mejor que las salas interiores. No suelen utilizarlo debido a su pequeño tamaño, pero como favor especial nos servirán aquí esta tarde. He dado instrucciones para que traigan a Le Baron d'Arzac cuando llegue.
Y efectivamente, al poco rato llegó Le Baron d'Arzac acompañado de su esposa.
-Bonito lugar, mon ami -no pudo menos que comentar éste.
-Bueno... -respondió modestamente Parrot- Los privilegios de ser un buen cliente. Un poco estrecho, pero muy fresco y con una ventaja adicional.
-¿...?
-Aquí podemos hacer todo el humo que queramos sin que nuestras delicadas acompañantes protesten -dijo mientras sacaba una pipa de debajo de su chaleco-. ¿Queréis apostar unas rondas a que soy capaz de provocar una humareda más densa que vos? -continuó, guiñando un ojo-.
-¡Apostado! -respondió el Ministro sacando también su pipa y la bolsa de tabaco.
-Será mejor que nos sentemos al otro extremo de la mesa, amiga mía -dijo Evelyne con un suspiro-. Esta excentricidad del tabaco me tiene amargada.
Y así pasaron la tarde, entre risas, nubes de humo azulado que se disolvían suavemente en lo alto, y copas de fresco vino blanco servido de unas jarras de arcilla húmedas por la condensación.

Mientras tanto, también Le Baron de Chardin tuvo la idea de visitar L'Epée D'Or, pero por suerte no quiso, o no se le ocurrió, pedir que lo llevaran al patio trasero, con lo cual los enemigos regimentales no se encontraron en ningún momento.

NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • André du Calamar ha sido nombrado Ministro de Ciencias.

ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • fray Marcel anuncia que se presentará a renovar su cargo de rector.


CARGOS PARA EL MES DE JULIO
Durante este mes se renuevan los cargos religiosos (consultar reglas).



CARGOS PARA EL MES DE AGOSTO
Durante este mes no se renuevan cargos.


NOTAS DE LOS ÁRBITROS

¡Gracias a J.M. por mandar la crónica militar de este mes!

Aparte de su relato, como cada verano, la crónica se vuelve de lo más soso. Este mes, la segunda y tercera semanas han quedado totalmente vacías. Paciencia, es lo que hay...

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 30 de julio de 2010, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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