Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

REAL CRÓNICA DE AGOSTO DE 1639


    

ECOS DE SOCIEDAD Y GACETA MILITAR

Primera semana - París

En una bulliciosa sala del Chasseurs, Monsieur le Dr.Gregorian House, Ilustre Médico de la Corte, conversa animadamente con su buen amigo Le Baron James Fraget:

- Puedo juraros que no he tenido paciente más tozudo en mi larga vida profesional. Sólo el Cardenal du Plessis le supera, y aun asi pronto le alcanzará. Dios no solo los junta sino que los adoctrina.

-He oido que Su Majestad esta pensando seriamente en relevarle de sus funciones. Al parecer, y en los tiempos de contienda bélica que padecemos, no parece lo más adecuado que un hombre enfermo lleve sobre sus hombros el peso de la nación.

-Debéis conocer entonces cuál ha sido su ultima ocurrencia. La próxima semana partirá sin falta al frente, para una misión de vida o muerte, como no deja de porfiar en su febril estado. Cuando le dije que el único viaje lo haría por encima de mi cadáver, no dudó en lanzarme una fiera mirada a la vez que afirmaba: "sea vuestra voluntad". Ni que decir tiene que recogí mis cosas y salí de la habitación. Afortunadamente, añadiría, pues un objeto pesado se estrelló contra la puerta nada más cerrarla.

-Jajaja, su Eminencia no cambiará. Y mucho me temo que ese viaje lo terminará realizando, estimado docteur.

Aquí el doctor esbozó una enigmática sonrisa.

-Ya lo veremos, mon ami, ya lo veremos.

Segunda semana - En algún lugar del Pirineo catalán

Un grupo de Mosqueteros esperaban en un pequeño claro a las afueras de su campamento. El oficial al mando, un joven Mayor, miraba con impaciencia el camino que se abría delante suyo. La noche empezaba a caer, la humedad de un día tormentoso y el cansancio de la estancia en el frente se notaba en todos los hombres allí presentes. Pero ninguno perdía la compostura ni dejaba de vigilar atentamente los alrededores. Habían asegurado la zona y ahora esperaban. El Mayor repasó con la mirada a los hombres a su cargo cuando un ruido le sobresaltó.
- ¿Quién vive? - fue su pregunta.
- Somos nosotros - respondió una voz en la oscuridad-. Somos aquellos que regresan del Infierno - y a la voz se le unieron una serie de figuras a caballo que aparecían por el camino que se extendía ante el Mayor de los Mosqueteros, escoltando un carruaje cubierto.
- Ya veo - dijo el Mosquetero mientras observaba a los recién llegados. - Y os habéis traído a Cerbero de allí... Me alegro de que hayáis llegado, señor. Tengo ordenes de llevaros al Campamento. Vos y vuestro invitado vendréis conmigo, mientras vuestros Cadetes os esperarán en el Campamento. Venid, está esperando.
Del carruaje se apeó una figura cubierta con un hábito franciscano, y encapuchada. -La noche es fresca en las montañas del Pirineo -comentó el cochero- y ya sabéis que Su Eminencia se encuentra algo delicado. Ha habido que insistirle mucho, pero hemos conseguido que recuperase su viejo hábito de franciscano, que abriga mucho más que esos ropajes púrpuras -Un gruñido y una tos interrumpió el discurso-. Perdón, Eminencia. No quería entreteneros.
Los recién llegados y los que estaban esperando se mezclaron en una formación de escolta y avanzaron hacia el puesto donde los Mosqueteros estaban. Una vez allí el Mayor llevó al oficial al cargo de los Cadetes y a Su Excelencia el Ministro de Estado a la tienda de campaña del Coronel de los Mosqueteros.
- Pasad los dos, pues el Coronel desea saludar al Mayor Parrot.
Los dos Caballeros entraron en la tienda mientras el Mayor de los Mosqueteros regresaba a sus quehaceres. La tienda estaba bien iluminada, y de espaldas a los dos hombres que acababan de entrar estaba el Coronel du Foix, pipa en mano, estudiando unos mapas de la región. Al escuchar los pasos se giró y soltó una bocanada de humo.
- Bienvenidos, messieurs.
- Coronel... - fue el intento de saludo de Parrot.
- Mon ami Jean -le cortó du Foix-, dejad las formalidades. Desdichadamente no tenemos mucho tiempo, y Su Eminencia tiene muchos asuntos privados que tratar conmigo. Pero aceptad, a modo de disculpa, este tabaco que os entretendrá la espera - Será un segundo Eminencia - se excusó el Mosquetero, que avanzó hacia Parrot y le lanzó una bolsa de cuero. - Probadlo, es bueno. Mejor que aquel con el que me iniciásteis en el arte de fumar en pipa.
- Gracias - dijo un sorprendido Jean Parrot mientras cogía la bolsita de tabaco al vuelo.
- Ahora disculpadnos. Vos y vuestros hombres sois bien recibidos en este Campamento durante el tiempo que queráis permanecer, podéis cenar y descansar, si lo deseáis, antes de volver a vuestro puesto.
El Mayor Parrot se dió la vuelta para salir de la tienda, cuando de pronto se paró en seco y sonriendo le dijo a du Foix.
- Nos veremos allí fuera.
- Y esperemos que cuando ocurra - le respondió Guillaume - sigamos vivos los dos.
Dicho esto se quedaron sólos el Ministro de Estado y el Coronel de los Mosqueteros.
La figura encapuchada, sin mediar palabra, se descubrió la cabeza, ante lo cual el coronel no pudo reprimir un grito de sorpresa.
- ¡Vos no sois el Cardenal Du Heyn! Vos sois... su brazo derecho. ¿Fray Paul, si no me equivoco?
- Obviamente no soy Su Eminencia, y me honráis llamando "brazo derecho" a quien no pretende ser más que un humilde ayudante. Pero vuestra memoria, en cuanto que humana, no es infalible: mi nombre es fray Pierre, no Paul.
- Disculpad. Solamente nos vimos una vez, y fue hace tanto tiempo...
- Nada que disculpar. A Su Eminencia ya le conviene que mi persona pase desapercibida y mi nombre se borre de las mentes de quienes me conocen. Pero, y disculpad el abuso de confianza pero el viaje ha sido duro, ¿tenéis algo de beber? Estoy sediento.
- Algo he conseguido traer -dijo Guillaume mientras servía unas copas de vino.
- Bien, está bien. Os lo agradezco mucho. Sentémonos porque tenemos mucho que tratar. Finalmente la salud de Su Eminencia no se ha recuperado tan rápidamente como esperábamos y, después de mucha insistencia, su médico y yo hemos conseguido que no asumiese el riesgo de venir. Las alturas y los vientos pirenaicos podrían haberle dañado severamente dado su estado. Pero no os preocupeis: tengo carta blanca en todo lo que tenemos que tratar. Para empezar, Su Eminencia desea comentaros que...

Tercera semana - Salces

Calma tensa en el sitio de Salces. Aunque la fortaleza no parece que vaya a caer tan fácilmente como Opol, el Estado Mayor está jugando a verlas venir y por el momento se ha limitado a mantener rodeado el bastión enemigo. Mientras tanto y pese a la falta de acción directa, se han producido algunos ascensos puramente administrativos: Guillaume de Foix ha sido ascendido a Brigadier, con lo que tendrá que dejar a sus queridos Mosqueteros en cuanto termine la campaña. Jean-Louis de Faverolles ha ascendido a coronel del regimiento de Carabineros de la Reina, y Philippe Valmont se hará cargo a partir de ahora de los Guardias del Cardenal.

Pero... la tranquilidad reinante es sólo aparente. ¡No olvidemos que estamos en guerra! Así, un grave incidente durante una operación de forajeo casi acaba con la vida de Henri Daralan, que ha tenido que ser evacuado a París. Después del susto que dio a Isabel d'Artois el pasado mes, ahora repite, y con más motivo. Veremos la reacción de la dama cuando reciba noticia. También Joseph Lemaitre, voluntario en los Cazadores de Montaña, ha recibido una grave herida que ha hecho necesaria su evacuación. Esperemos que ambos se recuperen prontamente.

Cuarta semana - París

La Bastilla, al atardecer. Suenan unos golpes en la puerta de los sótanos, y el guardia se apresura a abrir, tras comprobar por la mirilla que no se trata de un intento de fuga. Un leve crujido de la madera y Su Eminencia el cardenal Du Heyn sube trabajosamente el último escalón, con evidentes signos de agotamiento tras el largo interrogatorio al que ha sometido a Pierre de la Foignerant. Sale al patio, sube a su carruaje y da orden de partir. Mientras el cochero azota a los caballos y el vehículo abandona el recinto como una exhalación, Su Eminencia piensa. "No voy a sacarle nada más. Es inútil perder el tiempo." Al llegar a su despacho, toma papel y pluma (desde hace mucho tomó la costumbre de no confiar sus asuntos a escribanos), moja en el tintero y comienza a escribir:

A todos los subditos de Su Majestad:
Su Muy Cristiana Majestad, Luis XIII, y Francia con él, han sido objeto de vil y cobarde intento de asesinato.No de forma fisica, ya que su persona nunca corrio peligro, pero si espiritual ya que las fuerzas del Mal han tratado de socavar su Reino, introduciendo la herejia y el culto al Maligno entre nostros. Varias Iglesias han sido profanadas, sus muros manchados por las oscuridad y la Fe que en ellas depositaban su parroquianos, ultrajada y arrastrada por el lodo.La ola de pavor que recorrio nuestars calles, pueblos y ciudades, amenazaba con provocar serias revueltas.Se llego a afirmar que el Apocalipsis estaba cercano. La Guardia de la Cité,tras arduas investigaciones, ha conseguido capturar, realizando hechicerias y negras artes, al causante de tales acciones abominables a los ojos del Señor y que sin duda pretendian minar la Fe del pueblo, ahora que Francia lucha en las fronteras contra sus enemigos. La primera semana del mes proximo,Pierre de la Foignerant, será juzgado por traición a Francia, herejía contra nuestro Señor y atentado a su Muy Cristiana Majestad.Tales acciones se castigan con la muerte. El defensor o defensores de este criminal, si los hay, deberan enviar sus alegaciones a los Secretarios reales, en ordinaria forma.

Yo, Martin du Heryn,Ministro de Estado,oficiaré de Juez.

Por Dios, Por el Rey, Por Francia.

CARGOS PARA EL MES DE SEPTIEMBRE

                                                 N.S.     Quien
         Cargo            Requisitos            minimo    nombra
----------------------- ----------------------  ------  ------------
Ministro de Exteriores  Brgder. o Baron           10    Min.Estado
Gobernadores Militares  Tte.Gral. o superior    8/10*   Rey
Aide del Dauphin        Capitan                    9    Dauphin
Aides de los Generales  Mayor                      6    Generales
Ayudantes de Regimiento Capitan                    3    Coroneles
(*: El Gobernador Militar de Paris necesita nivel social 10; los demas, 8)


CARGOS PARA EL MES DE OCTUBRE

                                                  N.S.     Quien
         Cargo            Requisitos             minimo    nombra
----------------------- ----------------------   ------  -------------
Capitan Escolta Real    Capitan de Guardia Real     9    Gob.Mil.Paris
Capitan Escolta Carden. Capitan Guardia Cardenal    7    Gob.Mil.Paris
Abanderado Escolta Real Subalterno Guardia Real     9    Gob.Mil.Paris
Abander.Escolta Carden. Subalt.Guardia Cardenal     6    Gob.Mil.Paris

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Bueno, crónica "extraña" en cuanto que mezcla acciones de campaña con acciones que normalmente ocurrirían en París. La verdad es que la cosa se pone interesante.
Supongo que el hecho de que empeceis a volver de vacaciones también ayudará ;-)

Agradecimientos: a Fernando por el relato de la reunión, y a Rafa por el diálogo entre el médico y su amigo, y por el edicto de la cuarta semana.

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes 29 de septiembre de 2006, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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