Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

REAL CRÓNICA DE JULIO DE 1638

Es fácil ser valiente desde una distancia segura.
    Jean Parrot

GACETA MILITAR

Pirineo navarro

Después de la reprimenda de su Coronel, Jean Parrot decidió que había que hacer algo por su maltrecho honor, y hacerlo rápido. Reuniendo al Segundo Batallón, se encaramó a un carromato desde el que todos los hombres pudiesen verle y escucharle. Tras llamar su atención, les habló:

"Cadetes, a ojos de Francia y a vuestro entendimiento soy el cobarde que ha hecho cobarde al más valeroso de los Regimientos de Su Majestad. Sólo quise protegeros de la Muerte cuando ésta venía cargando en español, pero no sólo no lo conseguí sino que, además, malbaraté el honor que os ganásteis en el pasado y mancillé vuestro nombre, empañando la gloria del Batallón y del propio Regimiento. Cadetes, también la palabra que di a vuestro anterior Coronel ha sido rota. Y ahora, sin honor y sin palabra, nada más me queda que enfrentarme abiertamente al enemigo español, y recuperar lo que tan cobardemente les he entregado: vuestro honor pasado y vuestra gloria futura.
¡Cadetes de la Gascuña! Esta noche, mientras celebran mi cobardía y se regocijan de vuestra retirada, me lanzaré sobre los españoles para recuperar lo que jamás debió ser perdido. Esta noche dejo de ser vuestro Mayor y mis acciones no atarán vuestra voluntad. Elegid libremente: acompañadme al anochecer para ser la pesadilla de los sueños españoles o castigadme justamente con vuestra indiferencia. No habrá represalias. ¡Por los Cadetes de la Gascuña!"

Rumores, discusiones en corro, gritos de "íNo, no!" y, al final, un viejo sargento se adelantó y habló así: "Mi comandante, dicen que el infierno está lleno de buenas intenciones. Quisisteis ahorrarnos una muerte gloriosa, pero olvidasteis que estamos aquí precisamente para eso. Aunque los muchachos no tienen muy claro si seréis un digno jefe para ellos después de lo de la semana pasada, la idea de un ataque nocturno no les disgusta. Contad con el Batallón, pues, para vuestra prueba de honor, pero cuidaros muy mucho de retroceder: no seríais el primer oficial cobarde muerto por una bala perdida en el fragor del combate al intentar mantenerse detrás de las tropas a las que que debía guiar..."

Así pues, y ante la ausencia de órdenes para una acción más inmediata, Parrot tomó el mando personalmente de un pelotón formado por voluntarios escogidos, principalmente gascones del sur con alguna noción de español. Este pequeño grupo se acercó en silencio al campamento español mientras el resto del Segundo Batallón se desplegaba justo detrás de la cima de la colina que separaba las posiciones enemigas. Además, se improvisaron algunos timbales hechos con pieles aceitadas y cualquier pieza de metal o madera que hubiese disponible, y se tomaron prestados los timbales de los otros dos batallones.

Al amanecer, a la señal convenida, todos los timbales, propios, prestados y falsos, empezaron a redoblar. Evidentemente, el ensordecedor sonido puso los pelos de punta a los confiados españoles, que vieron salir de detrás de la colina una amplísima fila de soldados, avanzando con una exasperante lentitud y un imponente estruendo. En efecto, desplegados en una única fila a todo lo ancho del horizonte, los soldados del Segundo Batallón de Cadetes de la Gascuña intentaban aparentar que eran solamente la primera fila de una formación mucho mayor. Evidentemente, cuando los centinelas dieron la alarma y el campamento se encontraba ya presto para el ataque, Parrot y sus hombres se habían infiltrado en la confusión (algunos incluso vistiendo algún uniforme enemigo robado) y habían llegado al cercado donde se retenía a los prisioneros. Uno de los que chapurreaba algo de español, medio vestido con uniforme enemigo, se acercó corriendo a los centinelas gritando ¡RÁPIDO!¡RÁPIDO! y señalando a lo lejos, creando así la distracción que Parrot necesitaba para ponerlos fuera de combate y abrir el cercado. Cuál no fue su alegría al encontrar entre los prisioneros rescatados a Marcel du Calais. Cuando los españoles estaban listos para pasar al contrataque, inesperadamente los Cadetes dieron media vuelta y se fueron por donde habían venido, a paso lento y redoblando timbales, dejando al enemigo con un palmo de narices. Mientras los soldados de Felipe III miraban hacia la colina y se rascaban la cabeza preguntándose a qué venía tan extraña e inútil ceremonia, Parrot y los suyos se volvieron discretamente por donde habían venido.

Pirineo navarro

Otro misterio, éste sucedido en las líneas francesas y mucho menos explicable que la tamborinada de Parrot, fue la llegada de cartas de madres, esposas, novias y seres queridos en general, repartidas en toda la división por un misterioso cartero vestido con tonos ocre y pardo oscuro, que preguntaba secamente por los distintos Regimientos y, sin mediar palabra, entregaba paquetes de cartas al furriel de cada compañía y se alejaba cabalgando en dirección al siguiente Regimiento. Ocioso describir la alegría de las tropas al recibir las cartas, incluso aunque algunos de ellos no supiesen leer. "Me hace sentir importante", nos confesó un sonriente mochilero con la carta de su madre, presumiblemente dictada, en la mano.

ECOS DE SOCIEDAD

[NOTA DEL REAL SECRETARIO DE REDACCIÓN: Debido en parte a la falta de tiempo, y en parte a la falta de sucesos dignos de mención, este mes la crónica no se dividirá en semanas como es habitual. Rogamos disculpen la inconveniencia.]

Mussette d'Envion nos cuenta las actividades de la Asociación de Damas de Buena Voluntad la segunda semana de este mes en el parque:

Desde tempranas horas nos instalamos en el parque alrededor de algunas mesas y sillas puestas para la ocasión y en compañía de nuestras criadas dispusimos todo para los acontecimientos que aquí sucedieron a lo largo del dia.
A temprana hora llegaron varias jovencitas que iban de camino hacia la misa y dejaron a nuestro cuidado sendos paquetes de cartas para sus prometidos que se encuentran en el frente.
Ya hacia el mediodía contábamos con mas de dos docenas de misivas cuando llegó Charlotte Mousse acompañada de una respetable anciana, madame de Fenix, quien llevaba para su hijo las cartas que había escrito diariamente desde que él partió a la guerra hace 6 meses, Charlotte se encargo de recibir las cartas y le prometió a madame de Fenix que llegarían a su destino. La emocionada dama entregó una cuantiosa donación a Charlotte para nuestra causa y, subiendo de nuevo a su carruaje, desapareció rumbo a su mansión. Hacia la media tarde llego una comitiva formada por las damas Justine de Sade, Christine Daé y Constance Lacroix, quienes también dejaron cartas para sus respectivos caballeros y dejaron también buenas donaciones para ayudar a los más necesitados de esta guerra.
El último en entregarnos una carta fue un anciano quien con mano temblorosa nos entregó un pequeño trozo de papel arrugado que iba dirigido a sus dos hijos que estaban en el frente. El papel estaba en blanco, mas el anciano dictó a Marie Bonbon unas cortas líneas para sus hijos.
Así que al caer la Tarde Charlotte, Isabelle Girard, Marie Bonbon, Isabel d'Artois y yo misma, agotadas por la larga jornada, hicimos un conteo y clasificación de las cartas y asimismo contamos el dinero donado a la causa que Charlotte e Isabelle guardaron para nuestra proxima actividad. Finalmente de labios de Charlotte surgió la pregunta: Todo esto ha sido muy fácil, pero ¿quién llevará las cartas al frente? su mirada inquisitiva obligó a Isabel d'Artois, organizadora de la idea, a contestar: "Dejadlo en mis manos, mi querida amiga. Yo me encargaré de ello personalmente".
Respuesta ambigua, que dejó a las damas pensativas y conversando de camino a sus casas:
-  -¿Qué habrá querido decir? ¿Se encargará ella personalmente de llevarlas?
-  -No estará tan loca. Seguramente querrá decir que se encargará ella de encontrar quien las lleve; probablemente tiene algún conocido que le debe favores.
-  -Sabiendo cómo es, seguro que tiene a más de un hombre dispuesto a hacer alguna locura por ella.
Las risas de las tres damas se perdieron en el atardecer mientras, en dirección contraria, una figura solitaria, vestida de violeta, se alejaba con unos paquetes en las manos...


CARGOS PARA EL MES DE AGOSTO

	Durante este mes no se renuevan cargos.


CARGOS PARA EL MES DE SEPTIEMBRE

                                                 N.S.     Quien
         Cargo            Requisitos            minimo    nombra
----------------------- ----------------------  ------  ------------
Ministro de Exteriores  Brgder. o Baron           10    Min.Estado
Gobernadores Militares  Tte.Gral. o superior    8/10*   Rey
Aide del Dauphin        Capitan                    9    Dauphin
Aides de los Generales  Mayor                      6    Generales
Ayudantes de Regimiento Capitan                    3    Coroneles
(*: El Gobernador Militar de Paris necesita nivel social 10; los demas, 8)

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Bueno, mil perdones por haber hecho este turno y esta crónica a toda prisa y en fechas tan raras (un miércoles/jueves), pero como ya os dije tengo unos cuantos preparativos de viaje pendientes. Ahora mismo estoy acabando esta crónica con la maleta encima de la cama, y en cuanto la envíe me voy a dormir y mañana de cabeza al aeropuerto. Gracias muchísimas y abundantes a Enric y a Fernanda, por haber escrito entre los dos prácticamente toda la crónica; de no ser por ellos, probablemente no la habría acabado a tiempo.

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 2 de septiembre de 2005, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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