Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

REAL CRÓNICA DE AGOSTO DE 1637

Hay mosqueteros y mosqueteros. De unos se acuerda la gente, y de los otros no.
    Frédéric Dupont, del 27 Regimiento de Mosqueteros.

GACETA MILITAR

Un camino rural de Bretaña

Hervé estaba contento. Volvía del mercado de Nantes con el carro vacío y la bolsa llena. Las cosas no le iban mal del todo, pensó. Al girar un recodo del camino, sus pensamientos se interrumpieron: "Hay algo en el camino, parece un hombre tendido". Hizo parar a los bueyes a pocos metros del bulto que atravesaba el paso y, en efecto, comprobó que se trataba de un hombre, vestido con unas gastadísimas ropas que habían sido lujosas, y con una herida en el pecho.
"Bueno", pensó. "No voy a dejarlo aquí, no sería cristiano. Seguro que Ermengarde pondrá el grito en el cielo, pero ya se le pasará. Siempre está poniendo el grito en el cielo". Lo cargó en el carro tan delicadamente como pudo, pero no pudo evitar que el herido lanzara una desgarradora serie de gemidos y quejidos.

Efectivamente, al llegar a su hacienda, su esposa comenzó a protestar.
  -¿Y quién te dice que no es un bandido o un hereje?
  -íCállate, mujer! Nuestro Señor nos manda ser caritativos. ¿No recuerdas la parábola del buen samaritano? Haremos por él lo que cristianamente podamos... que me temo que no será mucho -completó la frase mirando al herido, tumbado en un jergón y con la fea herida, limpiada de gusanos en lo posible, cubierta con unos paños.

Al anochecer, el herido recobró parcialmente el conocimiento. Hervé, que estaba a su lado en aquel momento, se volvió hacia él, musitando: "calmaos, calmaos, no os conviene agitaros", pero estaba claro que eran éstos los últimos instantes de lucidez del pobre moribundo. Haciendo un esfuerzo, abrió los ojos e hizo señas al campesino de que se acercase. Con el ronco susurro que le quedaba de voz, se esforzó en hacerse entender:

  -Os agradezco lo que habéis hecho por mí, buen hombre, pero creo que el Supremo ya me llama a rendirle cuentas. Sabed que habéis recogido a quien no lo merecía; soy un fugitivo, un rufián que traicionó a su amigo y abandonó a su familia. Lo tenía todo y, por un motivo que moriré sin saber, todo lo abandoné. Soy, amigo mío, o mejor dicho fui, el Barón de la Papillotte. Ahora soy un paria moribundo y perseguido por la Justicia, que huyó de su prisión y se dirigió al frente para encontrar, al menos, un final honorable, y por eso muero contento por haber recuperado mi honor. Tomad como prenda de agradecimiento a vuestra caridad este anillo que llevaba oculto; es todo lo que me queda; si lo vendéis obtendréis un buen dinero, y a mí ya no me va a hacer más falta en este mundo. Y también debo pediros un último favor: rescatadme del olvido, escuchad mi historia y difundidla, hacedla llegar a tantos oídos como podáis. Que mi relato sirva a otros de entretenimiento o de lección, pero que les sirva. Como os decía, soy el Barón de la Papillotte y, una noche, no sé qué demonio se apoderó de mi espíritu y me llevó hasta el palacio de mi amigo el Comte d'Ille. Me dirigí a su casa amparado en las sombras de la noche y, en su puerta...

...el moribundo continuó desgranando su relato mientras Hervé y su esposa, cautivados por la fascinante historia, escuchaban sin mover un músculo.

...la amistad es el más sagrado de los vínculos, y fue, por supuesto, un buen amigo quien me sacó de aquella horrible prisión. Preparó cuidadosamente una falsa orden para trasladarme a la Bastilla y, escogiendo un momento en el que el Conde estuviese ocupado en el Palais Royale, envió un puñado de hombres de su Regimiento a buscarme. Para asegurarse de que nada les comprometiese si las cosas salían mal, no informó a sus hombres de la falsedad del documento, haciéndoles creer que las órdenes que cumplían eran legítimas. El carruaje que tenía que cambiarme de prisión se desvió y me llevó a un lugar seguro donde pude recuperarme del cautiverio. Después de eso... la libertad. Pero, ¿qué es la libertad sin honor? Los remordimientos no me dejaban vivir, y así decidí que tenía que recuperar mi dignidad aun a costa de mi vida. Por ello, me dirigí a uno de los numerosos Regimientos Fronterizos y me confundí entre sus hombres, adoptando el papel de un soldado de otra unidad capturado por el enemigo y luego evadido. A la primera oportunidad de combatir, mis nuevos camaradas me temían por mi desesperado arrojo; corrió la voz de que el cautiverio me había enloquecido de rabia. Pero lógicamente tal valentía nacida de la locura no podía durar mucho sin pasar factura, y al poco recibí una herida grave. Cuando me conducían a retaguardia en una carreta, tras unos días de camino, encontrándome mejor, me escapé como pude y eché a andar erráticamente, otra vez en dirección al frente, hasta que la falta de cuidados hizo mella en mí, mi herida fue empeorando de nuevo y perdí el conocimiento en el recodo que ya conocéis. Ahora, amigo, que ya conocéis mi historia, os pido que digais a quien os pregunte que le Baron de la Papillotte murió con honor, luchando por su Rey y por Francia.

Tras lo cual Jacques de la Loire cerró los ojos agotado para esperar serenamente la muerte.

BANDO DEL MINISTERIO DE CIENCIAS

Se hace saber a todos los Físicos, Matemáticos, Médicos y a todos aquellos pensadores y hombres de Ciencia que lo deseen que el Ministerio de Ciencias pone a su disposición aquellos medios que necesiten para el correcto avance de sus investigaciones, al igual que les promete amparo y protección frente al fanatismo y la superstición de aquellos estamentos de la sociedad que pretenden coartar la legítima búsqueda del Conocimiento y del Saber.

Para este menester, el Ministerio de Ciencias habilita la Masión de "Le Pommerade", donde aquellos que lo deseen podrán llevar a cabo sus estudios sin miedo alguno a repesalias u obstrucción por sus investigaciones.

Es deber de todo Francés encaminar a Francia a una nueva Era de Luz y Conocimiento y dejar atrás el Oscurantismo y la Ignorancia que nos invade como una Plaga. Que asesinatos como los sufridos, en otras naciones, por hombres de Ciencia como Giordano Bruno y Miguel Servet nos sirvan de ejemplo y no caigan en el olvido.

Excmo. Sr. Armand de La Fère
Ministro de Ciencias de Su Muy Cristiana Majestad Luis XIII

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

  -¿Estais segura de que podréis soportarlo, madame?
  -Tengo que hacerlo, Rose; no puedo vivir más con esta incertidumbre.
Estas palabras cruzaba la Comtesse d'Ille con su dama de compañía, mientras se dirigían al despacho del Comisionado de Seguridad Pública. Allí, en unas dependencias de la planta baja, se conservaban las ropas y objetos personales que habían podido salvarse del incendio. Desescombrado el pabellón y recuperados todos los cadáveres, se les había dado sepultura no sin antes identificarlos con un número y quitarles todos los objetos recuperables, que el Comisionado mantenía a disposición de quienes quisieran presentarse a identificarlos. Tras mucho tiempo de angustia y miedo a encontrarse con lo inevitable, la Comtesse se había decidido a acudir.
Y, en efecto, sus temores se vieron confirmados. Allí, en un lote marcado con el número cuatro, encontró juntos una renegrida escarcela de malla que su esposo tenía en gran estima, y su rapier de ceremonia.
Deshecha en lágrimas y apoyándose en su dama de compañía, la Comtesse d'Ille abandonó el fúnebre lugar.

Mientras tanto, un solitario Jean-Baptiste Le Rond apuraba su cerveza en Les Tuiles Bleues, preguntándose a dónde había ido todo el mundo. La respuesta estaba más que clara para cualquiera que se acercase a les Tulleries: los calores de agosto habían hecho que todas las damas buscasen el refrescante airecillo de debajo de los tilos. Sabedor de ello, Henri Lacroix dirigió sus pasos hacia el parque, hasta que una dama llamó su atención: se trataba de Claudette Gorloise, que ignoró al caballero a pesar de los repetidos saludos de éste.

Por otra parte, en el Casino de París, el Ministro de Ciencias, acompañado de su dama, se dedicaba a experimentar con las leyes de la probabilidad. Y parece ser que sus experimentos tuvieron éxito a juzgar por su expresión satisfecha. -Bueno -bromeó-, si la ley de probabilidades no hubiese sido de mi agrado, siendo Ministro habría podido cambiarla de todos modos, ¿no?

El único que visitó el teatro esta semana fue Dominique Sanglant, acompañado de su dama. Al parecer el estreno de "La Gare", sobre un viajero que se encuentra atrapado en el puerto de Marsella, fue entretenida y satisfactoria.

Segunda semana

Fue ésta una semana de actividad en los clubs. Por una parte, en Le Crapaud et l'Apricot, Jean Parrot derrotó a Armand de la Fère y Henri Lacroix en una competición de bebedores de las que tanto se están popularizando últimamente. Por otro lado, Guillaume de Foix, Jean-Baptiste Le Rond, Maurice de La Fontaine, Pierre Chardin, algunos acompañados de sus damas, se reunieron en Les Tuiles Bleues para discutir "cosas de mosqueteros". En el mismo club, ajeno a todo ello, Philippe Valmont cenaba con Marianne Bientôt en un saloncito privado. Aunque la cena fue agradable y la dama nos confesó haber pasado una excelente velada, no parece que las intenciones de Philippe Valmont fuesen románticas, al menos por el momento.

Tercera semana

Curiosa semana ésta. Aparte de la visita de Jean Monfort, Chev. d'Honneur y Constance Lacroix a Chasseurs, también se vio a Henri Lacroix vagar por el parque. Pero lo que la hizo curiosa fue la última excentricidad de Jean Parrot, a la que se apuntó un buen número de caballeros: Parrot decidió organizar "una excursión propedéutica por París", a la que se unieron entre otros Maurice de La Fontaine, Pierre Chardin y Philippe Valmont. Parrot llevó al grupo de caballeros por los barrios menos recomendables de la Cité, mostrándoles las tabernas más infames como si de monumentos históricos se tratase. Sus acompañantes, naturalmente, lo tomaron todo como una sátira fruto del peculiar sentido del humor de nuestro caballero, así que entre chanzas y carcajadas el paseo transcurrió agradablemente. De todas formas, no atinamos a ver los motivos que Jean Parrot haya podido tener para organizar tal evento, aparte de su incurable excentricidad.

Cuarta semana

Siguiendo con la falta de animación propia del mes de agosto, comentaremos brevemente que Maurice de La Fontaine se llevó a Francine Davelet a Les Tuiles Bleues, Dominique Sanglant fue visto con Lili Montparnasse en Chasseurs, Philippe Du Champagne se dedicó a pasear por el parque, y Henri Lacroix se dirigió a un desierto Théatre Royale a disfrutar de la obra teatral que, pese a las excelentes críticas, apenas recibió público.

NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

CARGOS PARA EL MES DE SEPTIEMBRE

                                                 N.S.     Quien
         Cargo            Requisitos            minimo    nombra
----------------------- ----------------------  ------  ------------
Ministro de Exteriores  Brgder. o Baron           10    Min.Estado
Gobernadores Militares  Tte.Gral. o superior    8/10*   Rey
Aide del Dauphin        Capitan                    9    Dauphin
Aides de los Generales  Mayor                      6    Generales
Ayudantes de Regimiento Capitan                    3    Coroneles
(*: El Gobernador Militar de Paris necesita nivel social 10; los demas, 8)

CARGOS PARA EL MES DE OCTUBRE

                                                  N.S.     Quien
         Cargo            Requisitos             minimo    nombra
----------------------- ----------------------   ------  -------------
Capitan Escolta Real    Capitan de Guardia Real     9    Gob.Mil.Paris
Capitan Escolta Carden. Capitan Guardia Cardenal    7    Gob.Mil.Paris
Abanderado Escolta Real Subalterno Guardia Real     9    Gob.Mil.Paris
Abander.Escolta Carden. Subalt.Guardia Cardenal     6    Gob.Mil.Paris

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Bueno, este mes ha vuelto a salir una crónica cortita. Y es que las acciones no dan para más: la mayoría de lo que está ocurriendo ahora sucede "entre bastidores", de forma que no puede hacerse público, al menos de momento.

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes 1 de octubre de 2004, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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