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REAL CRÓNICA DE DICIEMBRE DE 1636

¡Feliz año del mono!
(Wei-Yun Lu)

GACETA MILITAR

REBELIÓN EN LA BRETAÑA

La Bretaña sigue en pie de guerra. El Gobernador Militar no parece haberse tomado la cuestión muy en serio, porque ni tan sólo hizo el gesto de movilizar las guarniciones. Afortunadamente, el oficial comandante de la misma, ante la falta de noticias, decidió pasar a la acción, aunque con pobres resultados al faltarle el apoyo de París. Seguramente Su Majestad ordenará a Armand de la Fère que se comprometa personalmente en el mando de las tropas que tienen que restaurar el orden a su provincia.

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana
El estreno teatral fue, de nuevo, el protagonista de la semana, aunque por motivos bien diferentes a los del mes anterior: la puesta en escena de la obra "Omnia", de Villiers Daugé de Chevreuse, levantó una expectación que no se recordaba desde hacía mucho tiempo. Se vio en la platea, entre otros, a Clément de Cazotte, Maurice de La Fontaine, Pierre Chardin y Pierre du Fo. Intentaremos describir someramente la obra:
Cada actor interpreta a tres personajes distintos, el escenario se divide en tres partes y la composición se somete a una tríada cuadruple, lo que nos da un número máximo de doce actores en escena. En el primer acto sólo seis, en el segundo nueve, doce en el último. Cada actor interpreta un personaje distinto por acto. La escena: una ciudad cuatripartita, dividida en un Hospital, una Cárcel, un Manicomio y un Cementerio. Se ha construido una plataforma giratoria en el escenario. Uno de los cuatro compartimentos segmentados da en su rotación alterna a bastidores, según convenga al transcurso de la acción, momento en que se ejecutan todos los cambios pertinentes de un modo totalmente invisible para el público, sin que sea necesario que los actores salgan literalmente de escena. La obra es violenta y su argumento enrevesado. Algunas escenas extremadamente crueles describen en detalle los procesos de tortura del Santo Oficio. Los muertos del distrito cementerio de Omnia, la Ciudad Cuatripartida, son exhumados y encarcelados. Los presos son torturados en el Hospital, y finalmente enviados al Manicomio, una vez curados, para engrosar las filas de la Iglesia de Omnia. Finalmente, la Ciudad queda despoblada y reducida a ruinas.
Villiers vio la función desde detrás del primer orden de bastidores, acompañado de Guillaume du Foix y Jean-Baptiste de la Tour Noire, quien además trajo unas ostras fresquísimas y unas botellas de vino "para aliviar la tensión del director escénico", según aclaró con un guiño a Villiers.
Al término, los tres amigos decidieron llevarse a toda la compañía de actores para una celebración alcohólica, pero cuál no sería su sorpresa cuando, en la salida de artistas, se encontraron a S.E. el Arzobispo du Heyn con un pelotón de escolta.

-Excelente obra, monsieur Daugé. Y muy instructiva, además -el Comisionado no hizo ningún esfuerzo por ocultar lo irónico de su tono-.
-Celebro que la hayáis disfrutado, Eminencia -fue la respuesta, no menos irónica.
-De hecho, me ha gustado tanto que siento el imperioso deseo de tener un ejemplar del libreto. Estoy seguro -y aquí el tono se volvió amenazador- de que no dudaréis ni un momento en entregarme la copia que, como buen director escénico, seguro que lleváis con vos.
-Como queráis, Eminencia -respondió Villiers entregando el manuscrito tras una leve vacilación-. Pero seguro que no ignoráis que existen otras copias, y que, incluso aunque no existiesen, las representaciones podrían igualmente seguir. Mis actores han ensayado largo tiempo, y su memoria es excelente.
-¿Y quién ha hablado de suspenderlas? -exclamó el Comisionado con voz de fingida sorpresa-. Ya os he dicho que me ha encantado la obra. Solamente quería una copia del libreto, y ya la tengo gracias a vuestra amabilidad. ¡Buenas noches y enhorabuena por vuestro éxito, monsieur!
Y con estas palabras la figura del cardenal Du Heyn se perdió en la oscuridad de la noche, seguida de sus inseparables escoltas. Encogiéndose de hombros, Villiers musitó: "Qué raro; ni siquiera me ha pedido que se la dedicase", y acto seguido se reunió con sus acompañantes en busca de la taberna más próxima para celebrar la planeada juerga.

Segunda semana
Mucho más tranquila esta segunda semana. "Aburrida", terciaría Clément de Cazotte si pudiese oírnos desde el desierto Le Crapaud et l'Apricot. Quizás fue él quien cometió la equivocación de no llegar en el momento oportuno, ya que poco antes Villiers Daugé de Chevreuse había pasado por dicho club a recoger a Pierre du Fo, que se sorprendió de no encontrar a nadie y ya se disponía a marcharse desanimado.
-Un pequeño cambio de planes -le explicó Villiers-. Como no tuve tiempo de avisaros, he preferido venir a buscaros y así evitar que os perdais la juerga. Vamos, nos esperan en Les Tuiles Bleues.
En efecto, Jean-Baptiste de la Tour Noir, Guillaume de Foix y Pierre Chardin ya se encontraban allí. Siguió un buen rato de discusiones y comentarios sobre la obra teatral, regados con una buena cantidad de Borgoña, mientras Villiers grababa distraídamente con su daga unos trazos en la columna de madera junto a la que se hallaba recostado. Al rato, propuso a Guillaume de Foix, que era el que tenía más cerca, un juego de habilidad. Al retirarse de la columna, dejó ver una acertada caricatura de S.E. el Arzobispo du Heyn, fruto de su distracción con la daga. Señalándola, dijo: "Nuestros respetos al nuevo cardenal. Yo apuntaré al ojo izquierdo, vos al derecho". Tras unos cuantos intentos fallidos debidos probablemente al alcohol, ambos consiguieron su objetivo y dejaron sus dagas allí clavadas, dirigiéndose posteriormente al barrio de tabernas a continuar saciando su sed. Al pasar por delante de Le Théatre Royale, se cruzaron con un pensativo Hubert de Béthencourt que salía de la representación, cuyo simbolismo al parecer le dio mucho que pensar.

Tercera semana
Semana de Navidad ésta, y por supuesto el acontecimiento más destacado fue la Misa del Gallo oficiada por S.E. el Arzobispo du Heyn, quien ya tiene su nombramiento de cardenal aprobado por Su Santidad el Papa, pendiente únicamente del trámite de ir a Roma a recogerlo personalmente en la tradicional ceremonia de imposición del bonete. Desconocemos cuándo se ausentará nuestro Comisionado para cumplir con este requisito, pero de momento sus allegados ya empiezan a llamarle "Eminencia". Ofició, como decíamos, la Misa, a la que asistieron le Comte d'Ille, Hubert de Béthencourt con Charlotte Pézet, Maurice de La Fontaine con Francine Davelet, Pierre du Fo, Armand de Noisel con un gran ramo de flores bendecidas en memoria de fray Pierre Duval, y Guillaume de Foix, que ofreció una oración por las almas de Jean-François Lacroix, "que me ayudó en mis primeros días en París aun sin conocerme", y Patrice de Lautremont, "por la gran aventura que vivimos juntos para rescatar al Barón de la Papillotte". También Su Eminencia tuvo unas palabras y una oración de recuerdo para "nuestro estimado y querido mariscal Lacroix", el capitán Lautremont, Alexandre de Larue, Agrippa d'Aubigne, Eric du Perpignan y René Boilot.

Cuarta semana
La despedida del año tuvo su epicentro en Les Tuiles Bleues, donde Guillaume de Foix había organizado una fiesta acorde con las circunstancias. Asistieron Armand de Noisel, Clément de Cazotte (que no dejó de coquetear con todas las damas solas presentes con escasísimo éxito), Hubert de Béthencourt con Charlotte Pézet, Maurice de La Fontaine con su Francine (que llegaron "por pura suerte", porque no recordaban exacatamente el lugar de la convocatoria), Pierre Chardin con Melissa Gilbert, y Jean-Baptiste de la Tour Noir. Más tarde, como de costumbre, llegó Villiers Daugé de Chevreuse acompañado de Claire Lagaine, quien parece sentir una extraña fascinación por el histriónico personaje, a tal extremo que ha aceptado ser su dama. Llevaban ambos sendos trajes de seda amarilla traída de China, y un mozo traía tras ellos una carreta con dos enormes barricas de calvados del que todo el mundo se sirvió con liberalidad, acompañándolo de unos dulces tradicionales que Jean-Baptiste de la Tour Noir había hecho traer de su Camarga natal. Canciones, juegos y bebida animaron la noche hasta bien entrada la madrugada.

Mucho más tranquila fue la velada en L'Epée d'Or, donde el matrimonio Lavoisier compartió el fin de año con el recién nombrado cardenal Du Heyn.

CARGOS PARA EL MES DE ENERO

                                                  N.S.    Quien
         Cargo            Requisitos            minimo    nombra
----------------------- ----------------------  ------  ------------
Ministro de Estado      General o Comte           12      Rey
Ministro de la Guerra   Tte.Gral. o Viscomte      12      Rey

CARGOS PARA EL MES DE FEBRERO

                                                 N.S.     Quien
         Cargo            Requisitos            minimo    nombra
----------------------  ----------------------  ------  ----------
Ministro de Justicia    Brigadier o Baron          8    Min.Estado
Canciller de Finanzas   Brigadier o Baron         10    Min.Estado
Comis.Seguridad Publ.   Coronel o Chevalier        6    Min.Estado
Marechal de France      General o superior        12    Rey
Inspector Gral.Infant.  Tte.General o superior    10    Min.Guerra
Inspec.Gral.Caballeria  Tte.General o superior    12    Min.Guerra

NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Al final, como faltaban bastantes turnos, lo retrasamos un poquito. El problema es que entonces todo se va encadenando y la crónica la termino a finales de mes. Qué se le va a hacer... A ver si el próximo mes, por fin, nos sincronizamos.

La fecha límite para el proceso del turno nos queda a una semanita: viernes, 30 de enero de 2004.

¡Feliz año nuevo chino a todos!


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