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REAL CRÓNICA DE ABRIL DE 1636

GACETA MILITAR

Tal y como se esperaba, la Brigada de Guardias ha comenzado el sitio de Santa Catalina; el asedio se prevé largo, porque el enclave es bastante grande y el enemigo ya se temía una operación por el estilo de modo que sus almacenes están repletos de alimentos y munición. En cuanto a Roncesvalles, la situación sigue estacionaria; el enclave norte sitiado y el paso cerrado para ambas partes.

En cuanto a la suerte individual de nuestros valientes soldados, ha sido de lo más variado: Armand de la Fère y Clément de Guer han conseguido acceder al generalato con sendas promociones a Brigadier y menciones en la Orden; Jacques de la Loire fue doblemente mencionado por su valor al cubrir a un destacamento de gastadores mientras levantaban unos contrafuertes, poniendo en riesgo su vida bajo el fuego enemigo, y por ello Su Majestad ha tenido a bien nombrarle Barón de la Papillotte. René Boilot vio pasar un aburrido mes de sitio, y la cara negativa fue para Clément de Cazotte, que resultó gravemente herido y tuvo que ser evacuado a retaguardia, y para Maurice de La Fontaine que fue hecho prisionero por un grupo de avituallamiento que, aunque no consiguió romper el cerco de asedio, sí consiguió emboscar al grupo en el que patrullaba nuestro amigo.

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana
Desde primeros de mes se observa que Marie Bonbon y Agrippa d'Aubigne van juntos a todas partes; al parecer han iniciado una relación estable, por lo que les felicitamos. Concretamente se les vio muy acaramelados en el (nefasto) estreno teatral de este mes. No sólo fueron ellos las víctimas de la iniquidad artística perpetrada en le Théatre, sino que también pudimos ver a le Comte de Saint Ruy con su esposa, y a Alexandre De Larue que tuvo el buen sentido de acudir solo. Más suerte tuvo Armand de Noisel, quien decidió ocuparse de los largo tiempo pospuestos asuntos de la Cofradía para tomárselo con calma y ayudar a su convalecencia. Victor Respol, mientras tanto, se dedicó a una intensiva sesión de cata de vinos en Philippe le Rouge.

Segunda semana
Un incidente a destacar esta semana: un caballero cuyo nombre no se nos ha revelado fue asaltado la noche del martes a la salida del barrio de Bercy, en la zona tabernaria. Al parecer se le robó la bolsa y una daga toledana.
Optando por lugares más seguros donde pasar la velada, Laurent Etcheverry y Guillaume de Foix se citaron en les Tuiles Bleues para intercambiar sus impresiones sobre París y brindar por su ausente amigo Patrice de Lautreamont. Cuando salían, vieron pasar a un desaforado Alexandre De Larue corriendo detrás de un carruaje que se alejaba a toda velocidad; se miraron, se encogieron de hombros, y prosiguieron su camino.
Mientras esto ocurría, le Comte de Saint Ruy y S.E. el Arzobispo du Heyn pasaban su habitual velada en L'Epée d'Or, acompañados por la esposa del primero, y Armand de Noisel se relajaba en le Crapaud et l'Apricot.

Tercera semana
Al parecer hay novedades en las investigaciones llevadas a cabo por el Comisionado de Seguridad Pública: se nos ha comunicado que ha habido detenciones, aunque no se nos han dado detalles para evitar perjudicar la investigación, que sigue su curso y en la que no se descartan más novedades a corto plazo. Seguiremos informando.
Debido al nuevo curso de los acontecimientos, le Comte de Saint Ruy y su esposa tuvieron que prescindir de la compañía de S.E. el Arzobispo du Heyn esta semana en L'Epée d'Or. Guillaume de Foix y Laurent Etcheverry repitieron encuentro, y Alexandre De Larue se les unió para recuperarse de su agitada y misteriosa carrera (de la que no quiso dar explicaciones), cosa que consiguió gracias a una excelente racha de suerte en las mesas de juego. También Agrippa d'Aubigne tuvo suerte: ganó unas cien coronas en le Crapaud et l'Apricot.

Cuarta semana
Esta semana vimos a Alexandre De Larue salir del acuartelamiento de la Guardia Real vistiendo el capote con la flor de lis, de lo que deducimos que el próximo mes lo pasará seguramente en campaña. Armand de Noisel, desoyendo los consejos de sus amigos, fue al teatro (y salió escaldado), y le Comte de Saint Ruy volvió de nuevo a l'Epée d'Or, esta vez sin la compañía de su esposa.

NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES